Los Pumas vencieron a Escocia en Jujuy y el ciclo de Michael Cheika empezó con otro semblante

SAN SALVADOR DE JUJUY.– Para tener sólo el primer ladrillo, la pared luce bastante bien. Con buena ejecución de las bases del juego y hasta algunos destellos de buen rugby, los Pumas vencieron a Escocia por 26-18 y le dieron así un impulso reconfortante al inicio del ciclo de Michael Cheika como entrenador.

La fachada final se develará recién en el Mundial Francia 2023. Por lo pronto, el scrum lució sólido y la defensa logró recuperar algunas pelotas. No es poco empezar a construir con una victoria inapelable sobre un equipo sólido, que aunque sin algunas figuras importantes fue contundente cada vez que atacó y en un momento puso a los argentinos bajo presión. La buena gestión en la segunda mitad del primer tiempo y la forma en que reaccionaron luego de que Escocia empatara al inicio del segundo, fue lo más destacable de los Pumas.

Está claro que todavía falta ajustar movimientos, sobre todo en ataque. La defensa por las puntas en los últimos metros fue deficiente (así llegaron los dos tries de Escocia) y por momentos el seleccionado pareció irse del partido y concedió penales que lo pusieron contra su in-goal.

Como para destacar, también, fue el regreso de Agustín Creevy, que no jugaba desde el Mundial Japón 2019 y participó en los últimos 20 minutos. También reaparecieron Matías Orlando y Mayco Vivas, que no jugaron en todo 2021. Joel Sclavi, después de varias lesiones, sumó su primer cap. Pablo Matera, de gran temporada en el Super Rugby Pacific, fue el subcapitán, pero si bien mostró ganas y dinámica no jugó a la altura de las condiciones que mostró en Crusaders y en años anteriores en los Pumas.

El partido marcó también el reencuentro de los Pumas con el público argentino después de casi tres años. No jugaban en territorio nacional desde agosto de 2019, también con la Cordillera de los Andes como testigo, pero en Salta. Luego la pandemia obligó a que los jugadores de Jaguares emigraran e impidió que la UAR pudiera organizar partidos en casa. Los 21.360 espectadores que no alcanzaron a colmar el estadio del Lobo jujeño le dieron al encuentro un marco colorido.

Los Pumas dominaron desde el inicio. Posesión y territorio. En el primer cuarto del juego les costó encontrar fluidez y fallaron en la definición en un par de avances profundos. Las conexiones no eran finas. Así y todo, los forwards se imponían. No lograron despegarse en el marcador porque en un momento se excedieron en infracciones. Tres penales seguidos propiciaron los primeros tres puntos escoceses, y luego un falta con la posesión del balón, facilitó tres tantos más.

A los 21, con el partido 6-6, los Pumas se quedaron sin la pareja de medios que Cheika tenía en la cabeza. Tomás Cubelli fue baja antes de ingresar al confirmarse una lesión que arrastraba desde mediados de la semana (desgarro, posiblemente) y Nicolás Sánchez, que había arrancado bien como pateador y lanzador, tuvo que salir prematuramente por un golpe en la rodilla. Lo reemplazó Santiago Carreras, el apertura con que terminó jugando Ledesma en 2021. Gonzalo Bertranou, que originalmente iba a integrar el plantel de Argentina XV, terminó jugando los 80 minutos.

Cuando finalmente lograron conjugar potencia con precisión, generaron dos muy buenos tries. Los dos originados a partir de ganar el duelo táctico con el pie. El primero, a los 31, se originó luego de una patada larguísima de Boffelli, que no tuvo una respuesta tan efectiva del fullback Hutchinson. Al line-out adelante de mitad de cancha le sucedieron varias fases en las que la pelota fue de una punta a la otra hasta que Jerónimo de la Fuente apoyó contra la bandera. El segundo, un contraataque letal de Juan Cruz Mallía (leyó muy bien que había un pilar entremezclado en la línea defensiva y le apuntó) que terminó con Carreras en el in-goal.

Al descanso se fueron en ventaja por 18-6.

Todo lo bueno que habían hecho en ese lapso se desmoronó en un par de acciones. Otra vez exceso de penales pusieron a Escocia en ataque, esta vez cerca del in-goal y los visitantes no perdonaron. Buen manejo hacia las puntas y dos tries en seis minutos para igualar las acciones (Darcy Bennett y Rory Hutchinson).

El ímpetu volvió del lado argentino desde la misma salida siguiente. Boffelli capturó el envío en las alturas magistralmente y Bertranou volvió a poner a los Pumas en ventaja (23-18).

Allí los Pumas recuperaron el dominio psicológico del partido. El que empezó a hacer penales innecesarios, bajo presión, fue Escocia. Los argentinos pudieron jugar en territorio rival y, si bien sólo pudieron estirar la ventaja con un penal y desperdiciaron algunas ocasiones muy claras, terminaron dejando una imagen de autoridad.

El próximo sábado, volverán a verse las caras en Salta. El primer paso fue positivo.

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