Las amenazas de los Cantero: “Suelten a Los Monos porque los vamos a matar a todos”

Un día después de atentar contra dos residencias en las que había vivido el juez Ismael Mafrín, el primero de la saga de 14 ataques a balazos contra funcionarios judiciales, Los Monos llamaron al número de emergencias 911 para sembrar terror. Un hombre fue el que lanzó las amenazas en nombre de la banda.

“Somos de la banda de los Cantero y a Los Monos suéltenlo, porque lo vamos a agarrar al juez. Al juez le reventamos toda la casa y lo matamos, lo vamos a secuestrar esto lo estamos diciendo ahora en vivo”, dijo el hombre que en la comunicación sostuvo ser de la organización criminal.

La operadora telefónica del 911 le pidió que se identificara, pero el hombre insistió: “Suelten a todos Los Monos porque los matamos a todos, te estoy diciendo en serio, no jodan porque matamos a todos ustedes. Suelten a Los Monos”, afirmó el 29 de mayo de 2018.

La grabación de la llamada al número de emergencias 911 se emitió hoy en la segunda audiencia del juicio que comenzó el viernes pasado, en el que el principal acusado de ordenar 14 ataques a balazos contra jueces y funcionarios judiciales es Ariel Máximo Cantero, alias Guille, a quien en una requisa en el penal de Marcos Paz le secuestraron un teléfono.

Fuerte operativo de seguridad durante el juicio a Los Monos en Rosario
Fuerte operativo de seguridad durante el juicio a Los Monos en RosarioMarcelo Manera

Según fuentes judiciales, es un teléfono fijo que corresponde al Servicio Penitenciario Federal (SPF). El fiscal Franco Carbone libró oficios al SPF para que saber desde hace cuánto tiempo Cantero tenía acceso personal a ese teléfono.

Los audios de las amenazas que se difundieron en la audiencia de hoy marcan que detrás de los ataques está el sello de la banda narcocriminal. Fue una evidencia para mostrar el poder de fuego de Los Monos, porque después del llamado se repitieron 12 atentados.

La saga que comenzó el 29 de mayo de 2018 con el ataque contra las propiedades del juez Manfrín continuó con un atentado que se produjo el 30 de junio de ese año contra una vivienda situada en Braille al 1400, inmueble que había pertenecido a Ariel Lotito, exintegrante de la Brigada Operativa de Judiciales, que investigó por asociación ilícita a la banda de Los Monos.

El 26 de julio de 2018 se produjeron dos ataques a balazos en Zeballos al 2500 y en Dorrego al 1600, en pleno centro de Rosario, que están vinculadas a la familia de la jueza Marisol Usandizaga, que integró el tribunal que juzgó a la banda de Los Monos en abril de 2018.

Nueve días después fue baleado un departamento en Libertad al 300 que hasta 2001 perteneció a la familia Usandizaga. Horas más tarde se registró una balacera contra el Centro de Justicia Penal (CJP).

El 5 de agosto de 2018 fue blanco de balazos una residencia de Tarragona al 700 bis. Los fiscales creen que los atacantes se equivocaron. Se presume que la casa que se pretendía balear era en Tarragona al 700 –según señala el diario La Capital- que pertenecía a la familia de la jueza de Cámara Carolina Hernández, una de las integrantes del tribunal que revisó la sentencia por asociación ilícita a Los Monos.

Cinco días después balearon una casa de la familia Usandizaga en Buenos Aires al 1700. El 13 de agosto vecinos de San Luis al 1400 denunciaron haber hallado marcas de balazos en el frente de un edificio vinculado con la jueza de Cámara Gabriela Sansó, también miembro del tribunal que revisó la sentencia.

El 14 de agosto se produjo otro atentado a la sede de la Fiscalía Regional de Rosario, en Montevideo al 1900, en pleno centro de Rosario. El 28 de agosto arrojaron una granada de gas lacrimógeno en Lamadrid al 500, donde está la sede de la Policía de Investigaciones (PDI).

Los fiscales pidieron una pena de 24 años de prisión para Guille Cantero, quien se encuentra alojado actualmente en el penal de Marcos Paz, por estos atentados. Si es sentenciado el líder de Los Monos cargará sobre sus espaldas condenas por 86 años de cárcel y será el preso que más imputaciones judiciales enfrenta en la justicia.

El CJP, donde se realiza este juicio, en el que Guille Cantero participa desde Marcos Paz por videoconferencia, fue blanco el jueves a la madrugada de un ataque a balazos, protagonizado por dos hombres en moto, está totalmente vallado, con retenes dispuestos por la policía que impiden que nadie que no esté acreditado se acerque al edificio vidriado, que fue blanco de los tiros por cuarta vez. Se desplegaron 250 efectivos policiales para evitar que se repitan ataques a tiros.

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