Oficinas pospandemia: deben tener una gran cocina, pasillos con livings y una biblioteca

El estudio de arquitectura Clive Wilkinson, con sede en Los Ángeles, ha ayudado a definir cómo se ven y se sienten una gran cantidad de oficinas de todo el mundo. Desde hace mucho tiempo están colaborando en el diseño de interiores de grandes empresas como Google, Microsoft TBWA y Chiat, entre otras. Una de sus mayores innovaciones en el tema en los últimos años fue el impulso hacia las plantas libres. Un espacio que se suponía que no sólo democratizaba el trabajo, sino que potenciaba el rendimiento laboral y las relaciones humanas. Éstos encontraron adeptos y detractores. Para muchos trabajadores, las oficinas abiertas no han generado experiencias placenteras ya que son ruidosas y carecen de privacidad, como así también refuerzan los comportamientos sexistas, e incluso hacen que la gente renuncie a sus trabajos.

Ahora, a medida que la pandemia lleva a muchas empresas a repensar drásticamente el funcionamiento de sus oficinas, Clive Wilkinson Architects ha establecido una estrategia de rediseño para lograr un espacio de trabajo más diverso y multifuncional. El nuevo paradigma de oficinas está abandonando el plano de planta abierta. “La oficina abierta está muerta. Realmente vemos que es uno de los cambios más grandes que surgirán a partir de esta pandemia”, dice Amber Wernick, asociada de Clive Wilkinson Architects.

Wernick y su colega Caroline Morris han pasado los últimos meses encuestando a clientes e investigando enfoques de diseño de oficinas para adelantarse a lo que las empresas y sus empleados demandarán, a medida que se vayan distanciando gradualmente del home office. Sobre la base de los comentarios crearon un kit de 12 piezas que servirán para definir los diferentes tipos de espacios que la mayoría de las oficinas necesitará en un futuro próximo.

“Creemos firmemente que la oficina única para todos no puede existir en el futuro del trabajo, por razones aún más fuertes ahora que las que existían antes de la pandemia”, dice Morris. “Una solución homogénea no aborda la variedad, la amplia gama de necesidades que tiene cada empleado. Terminas con una estrategia y un lugar de trabajo increíblemente defectuosos”.

Estos tres tipos de espacios en el kit de piezas ejemplifican los mayores cambios que se producirán en las oficinas en la era pospandémica.

La biblioteca

Éste es un espacio de trabajo colaborativo -inspirado en la planta abierta- que combina grandes mesas de trabajo, rincones individuales y sillas cómodas. La idea es ofrecer un ámbito silencioso.

Hasta ahora, el concepto ha resultado sorprendentemente atractivo para sus clientes. “Esperaba que los escritorios siguieran siendo un voto popular entre algunos de nuestros clientes más tradicionales, pero la biblioteca acaba de ser abrumadoramente elegida en todos los ámbitos. Resulta evidente que la gente está lista para un cambio”, dice Wernick.

La plaza

Después de meses de reuniones virtuales y días de trabajo solitarios y confinados al sofá, los trabajadores de oficina están listos para interactuar con sus compañeros en la vida real. “La plaza” es un espacio tipo cocina/comedor que tiene toda la infraestructura de una oficina. Como la cocina de un hogar, es un espacio principal dentro de la oficina donde la interacción social puede volver a ocurrir. “Éste es un lugar al que se puede ir y llenar la taza de café y encontrarse con un colega o conocer a alguien. Algo que realmente no se puede tener en la actividad virtual”.

Este espacio busca dejar de lado la tendencia que se observa en las oficinas grandes de tener varias cocinas pequeñas en todo el edificio o piso. Además, brinda a los trabajadores un lugar cercano que permite no sólo hacer un alto en el trabajo, sino también estrechar vínculos intrapersonales. “Nos propusimos llevarle a la gente a una plaza para sacarla de su pequeño vecindario o rincón de la oficina. Este sector los obliga a reunirse con un grupo más grande de personas fuera de su equipo inmediato”, dice Wernick.

La avenida

Las interacciones fortuitas pueden ocurrir en cualquier lugar, especialmente si hay espacio. The Avenue reconfigura el típico pasillo de oficina recto para tener rincones, asientos y espacios en forma de bar donde los colegas que pasan pueden detenerse y charlar sin estorbar.

“Así que no es sólo una pasarela. Se convierte en un lugar para la interacción, con mesas de touchdown y taburetes. En algunos casos podría contar con cabinas para reuniones. Hay lugares en los que, cuando sales de una reunión, puedes conversar con tus compañeros de trabajo en lugar de tener que volver inmediatamente a tu vecindario”, dice Wernick.

Clive Wilkinson Architects está utilizando ahora el kit de piezas durante sus ejercicios de visualización con los clientes. Wernick y Morris dicen que los clientes de todo el espectro están comenzando a integrar estas ideas en la forma en que planean dar la bienvenida a los trabajadores a la oficina. Aunque no todas las oficinas necesitarán usar cada una de las 12 áreas descritas en el kit, la mayoría está adoptando al menos algunas de sus partes para un espacio más diverso que hace que el plan abierto parezca un remanente del pasado lejano.

“La pandemia aceleró muchas de las ideas y conceptos que nuestros clientes han estado pidiendo durante décadas. Creo que la obligación de trabajar lejos de la oficina abrió la mente de muchas personas y, sin dudas, esto propondrá nuevos y grandes cambios de paradigma”.

Fast Company

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