Exclusiva-biden buscará en el extranjero metales para autos eléctricos, un revés para mineras de eeuu

Por Ernest Scheyder y Trevor Hunnicutt

25 mayo (Reuters) – El presidente de Estados Unidos, Joe
Biden, confiará en los países aliados para suministrar la mayor
parte de los metales necesarios para fabricar vehículos
eléctricos y se centrará en procesarlos en el país, como parte
de una estrategia para aplacar a ecologistas, dijeron a Reuters
dos funcionarios del gobierno con conocimiento directo.

Los planes suponen un golpe para los mineros de Estados
Unidos, que esperaban que Biden confiara principalmente en los
metales de origen nacional -como había señalado durante su
campaña- para ayudar a cumplir sus proyectos de una economía
menos intensiva en carbono.

En lugar de centrarse en la autorización de más minas
estadounidenses, el equipo de Biden está más enfocado en la
creación de puestos de trabajo que procesen los minerales en el
país para convertirlos en piezas de baterías de vehículos
eléctricos (VE), según las fuentes.

El plan ayudaría a reducir la dependencia de Estados Unidos
del líder de la industria, China, para los insumos de los
vehículos eléctricos, al mismo tiempo que complacería a los
sindicatos con trabajos en fábricas y, en teoría, reduciría el
desempleo provocado por la pandemia.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos está
organizando una conferencia en junio para atraer más fabricación
de vehículos eléctricos al país. El plan de infraestructuras de
1,7 billones de dólares propuesto por Biden destina 174.000
millones de dólares a impulsar el mercado nacional de vehículos
eléctricos con créditos fiscales y subvenciones para los
fabricantes de baterías, entre otros incentivos. El departamento
no quiso hacer comentarios.

“No es tan difícil cavar un agujero”, dijo una de las
fuentes. “Lo que es difícil es sacar ese material y llevarlo a
las instalaciones de procesamiento. En eso se centra el gobierno
estadounidense”.

Según este planteamiento, Estados Unidos dependería de
Canadá, Australia y Brasil -entre otros- para producir la mayor
parte de las materias primas críticas, mientras compite por los
puestos de trabajo de mayor valor que convierten esos minerales
en chips de ordenador y baterías, según las dos fuentes.

Asegurar toda la cadena de suministro, desde los metales
hasta las baterías, no requiere que Estados Unidos sea el
principal productor de las materias primas, dijo una de las
fuentes.

La estrategia completa se ultimará tras una revisión de la
cadena de suministro de un año de duración en la que
participarán funcionarios de seguridad nacional y desarrollo
económico.

Los funcionarios de Biden quieren asegurarse de que las
aspiraciones del gobierno en materia de vehículos eléctricos
(VE) no se vean amenazadas por el bloqueo de las minas
nacionales, según las fuentes, tanto por parte de los
ecologistas como de algunos demócratas.

“Me suena a hueco cuando oigo a todo el mundo utilizar esto
como argumento de defensa nacional, que tenemos que construir
nuevas minas para tener una economía más verde”, dijo la
representante estadounidense Betty McCollum, una demócrata que
ha presentado una legislación que bloquearía permanentemente la
mina de cobre Twin Metals propuesta por Antofagasta Plc
en Minesota.

“El presidente Biden se ha centrado en aprovechar el mercado
de los vehículos eléctricos (VE), en el establecimiento de la
cadena de suministro aquí en Estados Unidos y en la creación de
puestos de trabajo bien remunerados y sindicalizados”, dijo Ali
Zaidi, asesor nacional adjunto de la Casa Blanca para el clima.

“La construcción de vehículos eléctricos fabricados en
Estados Unidos y su envío a todo el mundo incluirá el
aprovechamiento de piezas y recursos fabricados en el país. Esto
incluye la búsqueda, el desarrollo y la extracción responsable
de minerales y materiales críticos usados para las baterías de
los vehículos eléctricos”.

Zaidi también dijo que el gobierno está invirtiendo en una
estrategia que incluye el reciclaje en la cadena de suministro.

Aunque los proyectos estadounidenses de las pequeñas y
grandes empresas mineras se verán afectados, el dolor de
cualquier proyecto bloqueado recaerá de forma desproporcionada
en las más chicas, que se concentran en Estados Unidos.

Muchos grandes mineros también tienen proyectos globales que
podrían beneficiarse del plan.

“No podemos seguir empujando la producción de los productos
que queremos a lugares que no podemos ver y con personas que
nunca conoceremos”, dijo Mckinsey Lyon, de Perpetua Resources
Corp, que está tratando de desarrollar la mina
Stibnite de Idaho para producir oro y antimonio, que se usan en
las aleaciones para baterías de vehículos eléctricos.

Inversiones

El gobierno estadounidense se convirtió en abril en el mayor
accionista de la empresa de inversión minera TechMet, que
controla un proyecto de níquel brasileño, una mina de tungsteno
ruandesa y es uno de los principales inversores en un reciclador
de baterías canadiense.

Washington también financia la investigación de proyectos
canadienses de cobalto y de tierras raras en Malaui, entre otras
inversiones internacionales de la Iniciativa para la Gobernanza
de los Recursos Energéticos (ERGI) del Departamento de Estado.

El programa es uno de los principales que Washington tiene
previsto utilizar para ayudar a sus aliados a descubrir y
desarrollar el litio, el cobalto y otros metales para vehículos
eléctricos. Por supuesto, Washington no ignora la minería
nacional.

El Departamento de Energía de Estados Unidos ha concedido
subvenciones para ayudar a las antiguas minas de carbón a
encontrar formas de producir tierras raras. Las autoridades
estadounidenses también han financiado a MP Materials Corp
, que posee la única mina de tierras raras en el país.

Pero la mayor parte del enfoque de Biden está diseñado para
evitar las batallas con los ecologistas y ahorrar capital para
otras luchas, según una fuente del gobierno.

Durante una visita a una planta de Ford Motor Co en
Michigan el 18 de mayo, Biden pidió subvenciones del gobierno
para nuevas instalaciones de baterías de vehículos eléctricos.
Mencionó las reservas de litio de Australia, pero no los grandes
suministros estadounidenses del mineral clave para las baterías.

Los republicanos dicen que los planes de Biden para los
vehículos eléctricos serán imposibles de llevar a cabo sin más
minas estadounidenses.

“Estos extremistas del ‘no en mi patio’ han dejado claro que
quieren bloquear nuestra tierra e impedir la extracción de
minerales”, dijo la representante estadounidense Lauren Boebert,
republicana de Colorado, en un foro del Comité de Recursos
Naturales de la Cámara de Representantes celebrado el mismo día
de la visita de Biden a Michigan.

Aplacar a los trabajadores

El enfoque de Biden conlleva riesgos, entre ellos el de
enfadar a los partidarios políticos del movimiento obrero que
quieren que el gobierno se muestre abierto a la extracción de
recursos y a los puestos de trabajo que conlleva.

“Dejemos que los estadounidenses extraigan estos minerales
de la tierra”, dijo Aaron Butler, del sindicato United
Association Local 469, que trabaja para el proyecto de mina de
cobre Resolution propuesto por Rio Tinto Ltd. en Arizona y que
apoyó a Biden en las elecciones. “Son trabajos bien pagados”.

Muchas de las habilidades que los sindicatos usarían para
construir minas, incluyendo trabajos con hormigón y
electricidad, también pueden utilizarse para construir plantas
de procesamiento de metales para VE.

La Asociación Nacional de Minería, un grupo de presión del
sector, ha estado instando a la Casa Blanca y al Congreso para
que apoyen los proyectos nacionales, argumentando que la
pandemia de coronavirus demostró la importancia de las cadenas
de suministro locales.

La Casa Blanca de Biden se esfuerza ahora por conseguir el
apoyo de los trabajadores para demostrar que sus políticas
ecológicas crean puestos de trabajo, antes de las elecciones
legislativas a la mitad de su mandato en 2022, que podrían
determinar si la estrategia obtiene el respaldo del Congreso,
según dos fuentes sindicales familiarizadas con la campaña.

Los funcionarios de Biden se han puesto en contacto con los
sindicatos de todo el país para pedirles proyectos específicos
de fomento del empleo que puedan ser atribuidos al gobierno,
dijeron las fuentes sindicales.
(Reporte de Ernest Scheyder en Houston y Trevor Hunnicutt en
Washington
Editado en español por Javier López de Lérida)

Reuters

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