Cuáles fueron las restauraciones de la Pirámide de Mayo, el primer monumento de la Ciudad

El 25 de mayo de 1811 se inauguró la Pirámide de Mayo, construida por Pedro Vicente Cañete, alarife nacido en Asunción, Paraguay. Además de ser un monumento vinculado íntimamente a la Revolución de Mayo, posee una importancia especial por ser el primero en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Su construcción fue un pedido de la Junta Grande, realizado en marzo de 1811. Se decidió solicitar un monumento ubicado del lado oeste de la plaza en conmemoración al primer aniversario de la Revolución de 1810.

En la actualidad, se puede disfrutar de la Pirámide de Mayo en el centro de la Plaza de Mayo ya que la versión original no está a la vista. En 1856 la pirámide se levantó sobre los cimientos de la anterior, bajo la dirección de Prilidiano Pueyrredón, pintor y arquitecto argentino destacado en su época.

La ubicación exacta de la Pirámide de Mayo tampoco es la original. Luego de determinados arreglos fue trasladada unos 63 metros más al este de su primera posición, en 1912. El cambio se realizó pensando en un monumento aún más grande que la contuviera en su interior, pero finalmente no se ejecutó.

La Pirámide de Mayo mide 18,76 metros, y está coronada con la escultura de la Libertad, realizada por el escultor francés Joseph Dubourdieu. Se trata de uno de los monumentos más visitados por los turistas, que rescata la esencia patria de aquellos tiempos, además de constituir un trozo vivo de la historia argentina.

Las más recientes restauraciones de la Pirámide de Mayo

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires se caracteriza por su fusión arquitectónica española, italiana y francesa, de distintas épocas y con diversas remodelaciones que embellecen cada una de sus paredes y mármoles. Así ocurrió en mayo de 2010, cuando se restauró la Pirámide de Mayo gracias a una iniciativa privada. Bajo la dirección de José Mastrángelo se llevaron a cabo los cambios en la estructura y las mejoras.

No podía ser de otro modo, ya que en ese año se desplegaron los grandes festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo.

En este contexto, se inspeccionó la pirámide, se rellenaron el cuerpo principal y las aristas dañadas por el paso del tiempo, y se realizó una pintada general. También se hizo un cateo exploratorio.

Siete años después, en honor a la inauguración de 1856, se realizó una restauración general dirigida por la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Entre algunas de las modificaciones, se reparó la estatua de la Libertad que corona la pirámide y se reinstalaron las estatuas que inicialmente se alojaban en la base y habían sido retiradas en 1912.

LA NACION

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