Casas flex: tres ambientes que se convierten en dos y se venden por catálogo

En tiempos en los que la innovación cobra fuerza, habitar espacios en los que las personas puedan darles un uso diferente según sus necesidades es posible. ¿Un dormitorio puede convertirse en un estudio o integrarse al comedor para una reunión con amigos?

Claudio Daniel Mateu es el socio gerente de Emprendimientos del Sur y, junto con NAO Estudio de Arquitectura, lleva adelante proyectos con “departamentos flexibles” en los que el lema es: menos es más. “La clave está en las decisiones inteligentes a la hora de pensar los lugares en los que vivimos”, dice este emprendedor de San Martín de los Andes, que ya lleva cinco proyectos bajo este concepto, tres finalizados y dos próximos a entregar. La iniciativa no solo tiene en cuenta la funcionalidad como eje, sino que su construcción se realiza íntegramente a partir de material sustentable.

“Esto significa que en menos metros se pueden generar espacios muy habitables y cómodos. No necesitás un gran departamento para tener comodidad, con inteligencia podés lograr el mismo bienestar”, asegura el desarrollador. Agrega que los llama “flexibles” porque las tipologías son monoambientes, dos ambientes y tres ambientes y dentro del mismo espacio se pueden generar distintas posibilidades: es decir puede ser un lugar de trabajo, un espacio de reunión social y de repente todo el ambiente puede convertirse en un gran comedor o todo dormitorio.

“Cada persona lo adapta a lo que necesita “, dice Mateu, que vende en pozo a US$1600/m². “Por ejemplo, en el de dos ambientes, el dormitorio tiene la posibilidad de guardar la cama en un mueble y la pared del dormitorio es plegable, entonces podés incorporar el dormitorio a todo el departamento. Mientras que en las unidades de tres ambientes, hay un dormitorio tradicional con placar y un segundo dormitorio flexible en el que las camas se guardan y la pared es retráctil, o sea que se puede incorporar al living”, explica el emprendedor, que además entrega las unidades totalmente equipadas, con muebles, cortinas y hasta artefactos de iluminación. El concepto del amoblamiento es también funcional. Por ejemplo, las camas se guardan dentro de un mueble, la mesa se guarda dentro de una barra, las sillas se pliegan.

“El compromiso es generar propuestas menos invasivas y más amables con el medioambiente y situaciones de construcción más simples y rápidas, más funcionales y con menos costos”
“El compromiso es generar propuestas menos invasivas y más amables con el medioambiente y situaciones de construcción más simples y rápidas, más funcionales y con menos costos”

Por otra parte, para atenuar el calor cuentan con toldos verticales exteriores a control remoto, con sensores de luz y de viento. Esto hace que no se necesite el uso de aire acondicionado, lo que evita el consumo de electricidad para mantener los ambientes frescos en verano. “En cuanto a las amenities, buscamos siempre que generen el menor costo posible en las expensas”, aclara Mateu. Por eso en el caso de estos desarrollos, la calefacción y el agua caliente son servicios centralizados que resultan más económicos; el laundry tiene lavaderos y secadores con ficha para evitar el consumo excesivo de agua y luz en cada departamento; los proyectos también tienen hay un área de parrillas y todas las unidades funcionales cuentan con baulera. En cuanto a espacios comunes de recreación, como es normativa de la zona, el 50% de los terrenos son espacios verdes. “La construcción se realiza en madera multilaminada proveniente de bosques forestados de la zona de Misiones”. explica. Es un material utilizado en mercados como el de Canadá y Europa en edificios de más de 15 pisos y se diferencia por sus buenas condiciones térmicas y acústicas y capacidad de ser neutro en cuanto a la temperatura. Por ejemplo, en Japón se está proyectando una torre de 320 metros de altura toda en madera. Además, el edificio se monta y se ensambla en el lugar y su construcción es mucho más rápida que la de un edificio tradicional de hormigón. “Son edificios reciclables porque llegado el caso de que haya que demolerlo, los materiales con los que está construido se pueden reutilizar”, agrega.

Mateu comenzó con su proyecto en 2018, cuando se construyó el proyecto Vivero 1, luego desarrolló dos más que ya fueron entregados y actualmente se encuentra en la etapa final de Vivero 4, que se terminará en junio en San Martín de los Andes. Mientras avanza con el quinto emprendimiento que entregará en abril de 2022. Todos ubicados en San Martín de los Andes. “Hemos conseguido convertirlo en un producto que se puede armar por catálogo, tenemos ofertas para hacerlo en Villa La Angostura, Bariloche y hasta en la Costa Atlántica”, relata. Este tipo de edificios se pueden hacer en cualquier lado, inclusive en otros sitios se puede trabajar con mayor cantidad de pisos.

Para el emprendedor, la urbanización es algo que no va a detenerse porque el mundo crece y necesita espacios dónde habitar. “El compromiso es generar propuestas menos invasivas y más amables con el medioambiente y situaciones de construcción más simples y rápidas, más funcionales y con menos costos”, finaliza.

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