El consumo de carne bajó a 45 kg por persona

Justo en el momento en que bajó más el consumo interno de carne vacuna, el gobierno decidió cerrar las exportaciones de carnes vacunas por 30 días. Según la Cámara de Industria y Comercio de la Carne y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el consumo de carne vacuna llegó a los 45,2 kgr/persona equivalente anual en el mes de abril de 2021. Ese número, considera la Cámara, es el más bajo en 100 años para el consumo de carne vacuna.

Argentina y Uruguay fueron los 2 países que tenían mayor consumo de carne vacuna en el mundo. En kilos por año estábamos cerca de los 100 kgr/año. Esto fue cambiando, igual que otros productos, como el pan que pasó de unos 115 kgr/año hace 70 años a los seguramente 45 kgr/año que se consumen hoy.

En esto, ¿qué influye? Básicamente la dieta, es decir el estilo de comidas que tenía el argentino, muy basado en la carne vacuna. En la época colonial se carneaban animales solo para comer algunas partes del animal y para usar el cuero. No es solo esto lo que influyó.

También la economía ha tenido su efecto sobre el estilo del consumidor argentino. Recuerdo que cuando era chico vivíamos en el campo propiamente dicho, en Santa Lucia (B), y tenía que ir a veces a caballo desde el campo a comprar carne a la carnicería y siempre pedía lo mismo. “Sr, deme 5 kilos de pulpa”. O sea de carne sin hueso para poder hacerla de diversas maneras en el campo. En ese momento tenía 10 años y la economía andaba bien, al menos comparada con lo que es hoy en día. Ahora la pobreza llega al 42% de la población y en aquel momento ni se hablaba de la pobreza. La economía ha empeorado y resulta más difícil comprar carne vacuna.

Vemos en las cifras de la Cámara de la carne que el consumo per cápita de carne vacuna bajó de 69 kgr/año en 2009 a solo 48 kgr/año para este 2021, según el estimado promedio para el año. En esta evolución influye mucho la aparición de la demanda de China, que compra todo tipo de productos de la carne vacuna. Es decir, no solo compra lomo o cortes excelentes, sino otros productos más comunes del corte vacuno, que habitualmente comíamos nosotros. Esos no eran productos para el mercado europeo, como por ejemplo, la “cuota Hilton”. Estos eran cortes especiales muy caros de carne vacuna que se sorteaban para su oferta a los frigoríficos locales, hasta ahora y esto ocurrió después de la Segunda Guerra Mundial.

La reducción del consumo per cápita es de 30,4% entre 2009 y 2021, una cifra que es muy significativa. Ahora hay muchas otras ofertas de alimentos que hace años no se contaban para la población. Son comidas más sofisticadas y también simples que han ido sustituyendo a “la carne y el pan” nuestro tradicional sistema de cocina.

Igual Argentina figura entre los principales consumidores de carne vacuna del mundo, aunque ahora no se pueda exportar. Esto significa, aún con los cambios que se van observando, que nuestros pobladores van a tratar de sostener un estilo de vida adaptado pero muy vigente a las pautas de consumo tradicionales.

Prohibir exportar es una de las peores decisiones que puede adoptarse pensando en el largo plazo

Con la anterior prohibición para exportar de Néstor Kirchner, hizo bajar el stock de ganado vacuno de 60 millones a 48 millones de cabezas en 10 años, lo que llevó a un incremento del precio muy importante. Prohibir exportar es una de las peores decisiones que puede adoptarse pensando en el largo plazo. Además, considerando el momento en que se cerró la exportación, ya los alimentos no estaban subiendo mucho, apenas 1,2 % en la segunda semana de mayo de 2021en proporción al precio promedio del mes anterior, abril de 202, según las cifras de OJF. Y en esto influyó mucho la devaluación del tipo de cambio oficial, que aumentó como 2% en el último mes. Esperemos que estas medidas no se acentúen ni prorroguen y que el país pueda continuar perfectamente con su evolución normal. El futuro de la Argentina está en juego.

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