Pomelo: quiénes son los argentinos que fundaron una fintech, recibieron US$9 millones de inversión y buscan contratar a 70 personas para expandirse en América Latina

Son exejecutivos de grandes firmas del sector de las finanzas y los pagos digitales. Con años de experiencia en la industria, decidieron unirse en un proyecto propio que desde la Argentina busca avanzar en América Latina. Recibió una inversión de US$9 millones y con unos meses en la espalda ya buscan contratar a 70 personas.

Se trata de Gastón Irigoyen, exCEO de Naranja X; Hernán Corral, exCPO de Naranja X y quien previamente estuvo 12 años en Mercado Pago y se encargó de gestionar el crecimiento de la unidad de pagos y cobros digitales en la firma de Marcos Galperin; y Juan Fantoni, exlíder del equipo fintech para Mastercard en la Argentina y Uruguay, que se asociaron para crear Pomelo, una startup argentina que apunta a brindar soporte digital a las empresas con negocios financieros digitales de la región.

Tarjetas de crédito
Tarjetas de crédito

Es una firma que basa su negocio en la premisa del ‘software as a service’, como lo plantea Irigoyen. “Lo que vamos a construir es una procesadora de pagos. Detrás de toda emisora de tarjetas hay tecnología para emitirlas”, explica en diálogo con LA NACION el ejecutivo sobre la premisa de su compañía fintech, que tiene sus oficinas en Buenos Aires.

“Pomelo es una procesadora de pagos regional y queremos que sirva a toda la región. Todas las tarjetas prepagas de las fintech tienen detrás una procesadora que les provee la tecnología y hace que funcione ese ecommerce, la tienda o la cuenta digital. Es brindar la infraestructura tecnológica para esos pagos”, agrega Irigoyen.

Nacida a comienzos de este año, luego de que el trío de cofundadores dejara sus puestos previos, la startup concretó recientemente una ronda de inversión en capital semilla por US$9 millones que captó la atención de nombres de peso en la industria digital global.

Además de los fondos Monashees (Brasil), Index Ventures (Gran Bretaña) y QED (Estados Unidos) participaron otra decena de firmas y empresarios internacionales, entre los que se destacan Max Levchin (cofundador de la firma que se convertiría en Paypal y Affirm), Biz Stone (cofundador de Twitter), Andrés Bilbao, fundador de Rappi; Carlos García Ottati, fundador de Kavak; y los argentinos Martín Varsavsky (Prelude, Fon) y Matías Woloski, líder de Auth0, el unicornio que recientemente fue vendido por US$6500 millones a la firma estadounidense Okta.

Según explica Irigoyen, esta inyección de capital se destinará a la expansión del negocio en América Latina, con foco en Argentina, México y Brasil, y al crecimiento del equipo de trabajo, que ya cuenta con 15 personas. De ese grupo, 11 son ingenieros.

Las extracciones vía tarjetas de crédito quedan limitadas a US$ 50 por operación desde mañana
Las extracciones vía tarjetas de crédito quedan limitadas a US$ 50 por operación desde mañanaArchivo

Frente a otras fintech tradicionales que apuntan a un servicio orientado al consumidor final, Pomelo nace como una compañía que brindará soporte a otras empresas. “Lo pensamos desde el concepto del embeded finance. El producto está orientado a fintech o empresas que empiezan a embeber servicios financieros en sus negocios. Si mirás, las apps de delivery empiezan a sumar billeteras o toda una capa de servicios financieros sobre su servicio principal, y Pomelo brinda ese soporte”, explica Irigoyen.

“Lo que hacemos es darles tanto la cuenta virtual como el servicio del pago de facturas o transferencias”, dice el ejecutivo, sobre un servicio invisible al usuario, que lo utiliza bajo el fronting de la aplicación final.

Según Irigoyen, la motivación por avanzar en este esquema nació de su propia experiencia en Naranja X. Junto a Corral, lideraron la expansión de la firma en el segmento fintech y el lanzamiento de la tarjeta prepaga para conectar la app con los negocios físicos.

“El gran problema es que hoy se tarda entre 12 y 18 meses en lanzar la tarjeta. Hay que hacer tanta integración tecnológica que demora el proceso, y si hay aspiraciones de expansión, el proceso se tiene que replicar en cada país. Un poco el proyecto nació de nuestra frustración”, dice Irigoyen en referencia al proceso que gestionaron en su anterior paso corporativo.

“Lo que queremos hacer es simplificar el acceso, reducir los tiempos para que las fintech puedan tener su billetera o cuenta virtual y que eso funcione mejor con buena infraestructura de pagos”, agrega. Ese universo de potenciales clientes incluye a apps de delivery, bancos digitales, billeteras digitales, criptowallets o empresas de crédito digital, entre otras firmas del segmento.

Se trata de un negocio en plena expansión, cuyo crecimiento se aceleró con la pandemia y los nuevos hábitos de consumo. Aunque en la Argentina el 90% posee a su nombre una cuenta bancaria, gran parte de ese universo no realiza operaciones a través del sistema financiero y utiliza al efectivo como medio de pago. Además, según datos del sector fintech, el 50% de este segmento no realizó nunca pagos digitales.

“La gran competencia es el efectivo, que representa el 80% de las transacciones. Queda mucho por digitalizar. Y la más directa son las empresas de tecnología”, dice Irigoyen, sobre un segmento de competidores que incluye a Prisma, First Data o Global Processing.

El plan de expansión de Pomelo apunta actualmente a sumar empleados del segmento digital. Con búsquedas abiertas, apuntan a sumar desarrolladores, ingenieros de software, especialistas en ciberseguridad y profesionales especializados en desarrollo del negocio. Según Irigoyen, el plan es tener oficinas tanto en Buenos Aires como en San Pablo (Brasil) y México.

El nombre elegido, dice, también apunta a lo regional. “Es común el nombre de las frutas en el mundo de la tecnología, desde Apple, Blackberry o Lime. Y elegimos este porque tiene recordación visual, es fácil de pronunciar y aunque la fruta no se llama igual en todos los países, va muy bien entre idiomas”, concluye.

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