La ONU pide a Argelia que “deje de usar la violencia” y ponga fin a los “arrestos arbitrarios” de manifestantes

Naciones Unidas ha reclamado este martes a las autoridades de Argelia que “dejen de usar la violencia” contra manifestantes pacíficos y que pongan fin a los “arrestos arbitrarios”, tras la represión de las recientes movilizaciones antigubernamentales en el país africano.

El portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Rupert Colville, ha expresado la “creciente preocupación” del organismo sobre la situación en Argelia y ha resaltado que “los derechos a la libertad de expresión y opinión, asamblea pacífica y participación en los asuntos públicos siguen bajo ataque”.

“Desde el reinicio de las manifestaciones en las calles de Argelia el 13 de febrero de 2021, tras un año de protestas ‘online’ por parte del ‘Hirak’ –nombre del movimiento popular argelino– a causa de la pandemia de coronavirus, hemos recibidos informes sostenidos sobre un uso innecesario y desproporcionado de la fuerza contra manifestantes pacíficos, así como de arrestos continuados”, ha sostenido.

Así, ha resaltado que entre abril y mayo se prohibieron cuatro marchas estudiantiles, mientras que las autoridades “han seguido bloqueando el acceso a puntos de reunión para las manifestaciones”, mientras que “cientos de manifestantes o personas que las fuerzas de seguridad consideran manifestantes están detenidos de forma arbitraria”.

“Algunos manifestantes han sido detenidos y posteriormente liberados tras ser forzados a firmar un documento prometiendo que podrán fin a su participación en las protestas”, ha dicho Colville, quien ha agregado que cerca de 70 personas están detenidas en el país “por ejercer sus derechos legítimos”.

En este sentido, ha apuntado que “algunos de ellos cumplen largas sentencias y otros están detenidos a la espera de juicio” y ha añadido que “nuevas denuncias sobre violencia física y sexual durante la detención han salido a la luz durante los últimos días”.

Colville ha criticado los procedimientos judiciales de los últimos dos meses contra activistas, estudiantes, periodistas y blogueros, así como manifestantes, por expresar su oposición a las autoridades, a pesar de que el presidente, Abdelmayid Tebune, anunció en febrero un perdón a los detenidos.

“Pedimos a las autoridades argelinas que hagan realidad el perdón presidencial garantizado a las personas por participar en el ‘Hirak’ y que terminen todas las formas de acoso e intimidación contra ellas”, ha argüido, antes de reclamar además investigaciones “rápidas, imparciales y efectivas” sobre las denuncias por violaciones de los Derechos Humanos.

Por último, Colville ha solicitado a las autoridades argelinas que “revisen” el Código Penal y “otra legislación represiva” para “ponerla en línea con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Carta Africana sobre Derechos Humanos y de los Pueblos, ambos ratificados por Argelia”.

Las palabras de Colville han llegado dos días después de que el Gobierno argelino anunciara que a partir de ahora exigirá que los organizadores de las protestas antigubernamentales soliciten permiso previo y faciliten el itinerario de las marchas, antes de advertir de que, de lo contrario, la manifestación será considerada ilegal.

Las movilizaciones, que se suceden desde 2019, arrancaron contra la intención del entonces presidente, Abdelaziz Buteflika, de buscar un nuevo mandato en las urnas, si bien han continuado para exigir una mayor democratización, luchar contra la corrupción y una remodelación de las élites políticas.

Las movilizaciones contra el Gobierno y Tebune han aumentado durante las últimas semanas, de cara a las elecciones legislativas convocadas para el 12 de junio, parte de las promesas de reforma del mandatario tras acceder al poder en diciembre de 2019.

Tebune anunció el 18 de febrero la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas, pocos días antes del segundo aniversario de la salida del poder de Buteflika. Tras ello, argumentó que la mayoría de las demandas de los manifestantes “han sido satisfechas”.

La victoria de Tebune en las presidenciales de diciembre de 2019 estuvo marcada por una participación en mínimos históricos, en una muestra del rechazo popular a su figura, un mínimo que alcanzó un nuevo hito meses después en el referéndum constitucional impulsado por Tebune, su principal proyecto político, en otro reflejo del malestar popular con las autoridades y la crisis económica.

Europa Press

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