Restricciones ”a la europea”: el modelo que quiere el Gobierno a partir de ahora

En la Casa Rosada hay muchísima incertidumbre, pero también algunas certezas: que la curva de casos seguirá creciendo y que la pandemia por coronavirus de este año va a ser larga. Que esto recién comienza. Así lo marca el tablero de control epidemiológico del Ministerio de Salud y también lo advirtieron los especialistas que asesoraron al gabinete de Alberto Fernández en los últimos días.

Con ese horizonte en la cabeza, el Presidente y sus colaboradores más estrechos pretenden ir a un paradigma “a la europea”: medidas estrictas, pero temporales y focalizadas geográficamente. “Lo que necesitamos es abrir y cerrar actividades por zonas, como se hizo en Europa. Esto va a ser largo”, resumió a LA NACION un alto portavoz oficial al tanto de los debates que se dan al interior de los despachos gubernamentales.

El Gobierno no está dispuesto a volver a una “fase 1” nacional como hizo el año pasado. No hay margen económico y social para cerrar el trabajo y las clases en todo el país por tiempo indefinido, reconocieron.

Por eso, cerca de Fernández esperaban que fueran los gobernadores los que avanzaran con restricciones locales, frente a la escalada de casos de Covid-19, que bate récords todos los días.

Si los mandatarios provinciales no dan un paso al frente en lo inmediato, advirtieron desde la Casa Rosada, las resoluciones focalizadas las tomará el gobierno nacional, con un mapa epidemiológico como referencia. De hecho, en Casa Rosada no descartan que en el transcurso del día haya nuevas reuniones de gestión de los ministros para evaluar qué restricciones sumar a las ya vigentes en el DNU publicado el viernes pasado. El Presidente se sumará mañana, cuando reciba el alta médica.

“Vamos a tener que hacer lo que no hacen los gobernadores”, agregó un portavoz oficial que dijo que se buscará el menor impacto posible en la producción y en la educación. El principal riesgo epidemiológico, enfatizó, hoy está radicado en los grandes aglomerados urbanos.

“¿Por qué tenemos que cerrar negocios en Santiago del Estero si el problema está en Capital Federal?”, deslizó la fuente.

En el Gobierno dicen que las provincias no quieren asumir el costo político de anunciar cierres y que tampoco están haciendo controles estrictos de las medidas existentes. Toman como caso testigo al shopping Unicenter, que estuvo colmado el fin de semana.

“Los gobernadores miran a la Casa Rosada y esperan que Nación tome las medidas. Pero Alberto no puede controlar lo que pasa en un patio de comidas”, dijo un colaborador cercano al Presidente, que transmitió el enojo que hay con algunos mandatarios provinciales.

Liquidación en la tienda Falabella del shopping Unicenter
Liquidación en la tienda Falabella del shopping Unicenter

El mensaje es para gobernadores propios y ajenos. “El último DNU (en el artículo 17) faculta a los gobernadores para que tomen medidas más restrictivas en sus territorios, pero ninguno lo hizo y la contagiosidad se agravó”, dijo otro importante colaborador de la casa de gobierno.

Tal como publicó LA NACION, el artículo 17 del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que entró en vigencia el último viernes establece que los gobernadores y el jefe de gobierno porteño “quedan facultados para adoptar disposiciones adicionales a las dispuestas en el presente decreto, focalizadas, transitorias y de alcance local, con el fin de mitigar en forma temprana los contagios por Covid-19”.

La medida aclara que las autoridades provinciales “podrán limitar en forma temporaria la realización de determinadas actividades y la circulación por horarios o por zonas”.

Quien dio una señal en este sentido fue Axel Kicillof, el más proclive a los cierres. Se espera que el gobernador bonaerense se reúna esta tarde con intendentes del conurbano y que mañana continúen los diálogos con la Nación y la Ciudad.

“Estamos muy preocupados y esperemos que, cuando hablemos con los intendentes y mañana, cuando el gobernador vuelva a comunicarse con las otras dos jurisdicciones, estemos próximos a tomar las medidas que hay que tomar, que son mucho más restrictivas que estas”, anticipó la ministra de Gobierno de la Provincia, Teresa García a Radio La Red.

En la provincia insisten en tomar al AMBA como una unidad, por la circulación de personas que hay a un lado y al otro de la General Paz, pero en Capital Federal, Rodríguez Larreta cree que hay aún capacidad de respuesta en el sistema sanitario y quiere evitar nuevos coletazos en la actividad gastronómica y comercial de la Ciudad.

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