Mercado de granos: sorpresivo informe del USDA

El miércoles pasado el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) publicó dos informes considerados clave por el mercado. Por un lado, con las existencias trimestrales de los principales cultivos -nos vamos a focalizar en la soja y el maíz- y, por el otro, con la actualización del informe de intención de siembra de ambos cultivos que había presentado en forma preliminar el 18 de febrero pasado.

Más allá del menor nivel anunciado en las existencias de soja y de maíz, de por sí pudiendo tener cierto efecto alcista para el mercado, lo realmente explosivo ha sido el informe de superficies de siembra de ambos cultivos en suelo estadounidense. El USDA borró con el codo lo que había escrito con la mano en el pasado informe de febrero, principalmente en el caso de la soja.

El informe de intención de siembra del miércoles pasado confirmaba un aumento de la superficie de soja en los Estados Unidos de 1,7 millones de hectáreas, equivalentes al 5% respecto a la campaña anterior. El dato que más preocupó al mercado es que en su informe del mes de febrero el propio USDA consideraba un aumento probable de la superficie de siembra de 2,7 millones de hectáreas. En esta oportunidad esa misma estimación ha sido recortada en 1 millón de hectáreas, y este es el principal factor que ha provocado el límite de suba en el precio de la soja en Chicago, a poco de conocerse el informe oficial.

El análisis del balance de oferta y demanda de soja estadounidense, con este nuevo nivel de superficie de siembra, considerando rindes de los más altos del quinquenio, provoca una fuerte caída de las existencias finales, a punto tal de llegar a existencias negativas.

Todos sabemos que existencias negativas es un valor virtual y no existen en la vida real, salvo en casos extremos donde se puede recurrir a la importación de un producto para equilibrar o mejorar el nivel de existencias.

El dato concreto es que la soja todavía no se ha sembrado y que ya arrancamos con un balance de existencias finales negativos. Lo que el mercado está viendo ante este escenario es la necesidad de que el USDA recorte fuertemente las exportaciones de soja de EE.UU., siempre hablando de la futura cosecha 2021/2022.

Para que las existencias se recuperen y lleven cierta tranquilidad al mercado las exportaciones deberían recortarse en por lo menos 6 millones de toneladas. De la misma forma se puede ajustar la molienda de soja interna o una combinación de reducir ambas, molienda y exportaciones. Con todo, el impacto sobre el mercado de soja no se hizo esperar y cerró la jornada del miércoles con subas hasta el límite permitido.

En el caso del maíz la situación es bastante similar, el USDA estima un aumento de la superficie de siembra de maíz estadounidense de 140.000 hectáreas, para llegar a 36,88 millones de hectáreas respecto de los 36,75 millones de la campaña anterior. El aumento es insignificante y no llega ni al 1% si se considera que los farmers siembran casi 37 millones de hectáreas.

Con este nivel de superficie de siembra y con un rinde promedio de tres años de 108 quintales por hectárea, las existencias finales de maíz en EE.UU., cosecha 2021/22, bajan en 6 millones de toneladas. Muy ajustado balance de oferta y demanda.

El autor es fundador de GuruMarket

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