Medias: la fábrica argentina que produce para Nike

Derwill es una empresa familiar argentina líder en fabricación y ventas de medias deportivas y casual. Sus comienzos se remontan hacia mediados de los años 80, cuando su fundador y actual presidente, Marcelo López Imizcoz, aprendió el oficio de “hacer medias” de la mano de Eduardo Bakchellian, fundador de Gatik. Así, en 1991, inició su propio proyecto con la apertura de un galpón en San Lorenzo y Panamericana. “En esos tiempos solo contaba con tres máquinas provenientes de Checoslovaquia”, cuenta López Imizcoz a La Nacion.

En 2003 mudaron su fábrica. Se instalaron en un predio tres veces más grande que el anterior en la localidad de Don Torcuato. Con 140 empleados y 136 máquinas tejedoras y planchadoras provenientes de China e Italia sumaron tecnología y mayor capacidad de producción. Llegan a producir 8 millones de pares de medias al año y “todo con materia prima 100% nacional”, explica Lopez Imicoz. Este año, Derwill cumplió su aniversario número 30 en el rubro textil; su nombre alude a un vocablo alemán que significa perseverancia y esfuerzo y en este sentido, el proyecto siguió y su crecimiento se hizo realidad.

Continuando con su objetivo de expansión y tras una inversión de US$5 millones, a principios de este año Derwill instaló su nueva planta en la localidad de Malvinas Argentinas, provincia de Buenos Aires; el nuevo predio, construido durante un año, se emplaza en una superficie total de 7500 metros cuadrados de los cuales 4000 están ocupados por un galpón, oficinas, salas de reuniones y un comedor. El resto predio tiene una cancha de fútbol, parrilla, huerta, estacionamiento y zonas de carga y descarga de mercadería e insumos.

Nuestro objetivo es expandir la capacidad productiva de 8 a 13 millones de pares de medias por año

Con esta inversión se adquirieron nuevas máquinas que tienen la misma tecnología y procesos que utilizan las plantas más modernas de fabricación de medias en los Estados Unidos, Europa o Asia. La planta cuenta con 190 empleados y más de 200 máquinas que producen el tipo de medias que requieren los clientes con los hilados argentinos: poliéster, nylon, algodón. De esta manera, “podemos satisfacer un mercado exportador y consolidar los envíos de medias de primerísima calidad a Brasil y a América Latina”, dice López Imizcoz .

Sobre el futuro productivo, el presidente de Derwill vaticinó: “nuestro objetivo es expandir la capacidad productiva de 8 a 13 millones de pares de medias por año”. En cuanto a ventas, esta pyme nacional tiene el 40% de participación en el mercado de medias deportivas en la Argentina, el 31% en Brasil, el 26% en Chile, el 2% en Bolivia y el 1% en Uruguay. “Nos hemos convertido en el exportador de prendas textiles terminadas más importante de la Argentina, medido en volumen”, subrayó López Imizcoz, quien junto con sus hijos, Manuel, Gonzalo y Ramiro, formados en administración de empresas, integran el equipo de Derwill.

Expansión

Nike, Adidas, Under Armour, Babolat, Falabella y New Balance, entre otros, son clientes de Derwill; no obstante, su crecimiento se vio impulsado fuertemente con Nike con la exportación de un millón de pares de medias a Chile en 2020. “Tenemos un acuerdo comercial con Nike, quien nos compra el 60% de la producción”. En los últimos veinte años de trabajo conjunto con Nike, la empresa incrementó su producción un 2000% .

Por su parte, “Adidas compra entre un 12 y un 15% de la producción; luego Carrefour, Falabella y Under Amour. Con este último, tenemos licencia; nosotros les vendemos directamente a los locales deportivos”, aclara.

Derwill se encuentra dentro del sistema de programas para hacer pedidos de clientes que usa Nike,”así, nosotros organizamos las fechas para exportar y entregar los pedidos que son de temporada”, explica su presidente.”Todos los meses realizamos entre dos o tres exportaciones hacia distintos países como Chile, Brasil, Uruguay”, señala.

En cuanto al Covid-19, las políticas de protocolo que estableció Derwill en 2020 permitieron que la gente pudiese seguir trabajando. “En ese momento estábamos aún en la planta de Don Torcuato. Por la pandemia decidimos poner colectivos para que traigan a la gente hasta la planta. Con esta medida nunca dejamos de trabajar y pudimos cumplir con las exportaciones que teníamos comprometidas”, concluye, Marcelo Imizcoz. •

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