Por la inflación, el Banco Central desacelera cada vez más la devaluación

Quedó confirmado: la mínima actualización que convalidó ayer el Banco Central (BCRA) del tipo de cambio, cuando habilitó la menor suba del dólar oficial en seis meses tras un fin de semana, no fue “para nada un error”. No es que el titular de esa entidad, Miguel Pesce, al permitir un ajuste de apenas 7 centavos del dólar mayorista (contra el ajuste de 21 centavos validado los dos lunes precedentes) se haya vuelto un fanático de Coty Sorokin…. Nada que ver.

La decisión fue confirmada hoy por el BCRA, al permitir un deslizamiento de sólo 5 centavos (de $91,91 a 91,96), el menor ajuste para una jornada en varios meses. “Hay una ralentización en el ritmo de ajuste del tipo de cambio: se confirma con otra moderada corrección hoy”, observó el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios, que da cuenta del movimiento de la plaza diariamente.

El magro deslizamiento certifica la determinación oficial de usar al dólar (que apunta a cerrar marzo con un alza del 2,4/2,5%, la menor desde agosto pasado) como una herramienta para tratar aplacar la inercia inflacionaria de la economía, que se mantiene cerca del 4% por quinto mes en el último semestre, como los agentes económicos preanunciaban y temían.

Pero, a la vez, confirma que al Gobierno le resulta cada vez más difícil dominarla, algo que no debiera llamar la atención, dado que permite que las propias empresas testigo del Estado (como YPF) la impulsen habilitando aumentos (que luego replican los privados) para hacerse de más recursos.

El cambio de estrategia oficial, que se puso en marcha a comienzos de febrero -apenas el ministro de Economía, Martín Guzmán, lo ventiló en presentaciones públicas y encuentros con empresarios-, amplía la brecha que hay entre el ritmo actualización cambiaria y la tasa de inflación general de la economía tras un año, como el 2020, en que ese diferencial había sido positivo en unos 4 puntos. Sólo unos días después que lo dijo el BCRA comenzó a aplicarlo.

Esto es porque la suba del dólar mayorista fue del 2,9% en febrero contra un IPC del 3,6% y proyecta cerrar en la zona del 2,4/2,5% este mes (si se mantiene mañana una actualización menor al 0,1% como la de ayer y hoy) cuando el IPC se ubicaría entre 1 y 1,4 puntos por encima.

Además, vale recordar, “en lo que va del 2021 la inflación mayorista corre al 6% mensual -72% anualizada-, mostrando aceleración de precios, consistente con la apertura progresiva de actividades, el incremento del dólar y los combustibles, entre otros; pero el presidente Fernández el otro día se enojó en TV con los almaceneros y culpó al pichón cuando el almacén es una parte de la cadena de precios”, apuntó el economista Federico Glustein.

Alberto Fernández, el sábado en "Sobredosis de TV". Allí culpó a los almaceneros por la inflación
Alberto Fernández, el sábado en “Sobredosis de TV”. Allí culpó a los almaceneros por la inflaciónCaptura de video

Eso provoca una paradoja: nominalmente el peso argentino es la segunda moneda emergente que más se devaluó en lo que va del año contra el dólar estadounidense: cayó 9% contra un derrape del 9,5% del real de Brasil. Pero, en términos reales, es decir cuando se computa el esmeril inflacionario que sufrió cada moneda, pasa a ser la moneda que más se revaluó sólo detrás del peso chileno.

La estrategia oficial comienza a afectar la competitividad del tipo de cambio, como muestra incluso el índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) que elabora el propio BCRA, que había cerrado 2020 en 124,7 puntos y ahora va camino a perforar los 118 puntos (quedó en 118,3 ayer). Es decir, cayó más de 6 puntos en apenas tres meses, 4 de los cuales cedió -no casualmente- en el trascurso de marzo.

“En los últimos 30 días el BCRA subió el dólar oficial un punto y medio por debajo de la inflación: eso no será gratuito para el comercio exterior”, avisa el analista Luis Varela, de Saber invertir. “Desde enero de 2020, el peso se depreció 53,57% entre puntas (al fin de cada período) mientras el IPC, aún estimando un 4% para marzo, aumentó un 52,6% en igual lapso”, apuntan desde el oficialismo.

El economista Nery Persichini, de GMA Capital observó que en marzo “el dólar se va a mover solo el 40% de lo que fue la inflación. Este crawling peg al 30% anual con monedas emergentes depreciándose no es consistente”, advierte

“La devaluación de marzo arrancó en torno al 3% mensual y ya estamos en torno al 1% (hoy en curso). Se habla de IPC de marzo arriba del 3,5%. ¿Con qué le van a tirar en abril?”, se pregunta el analista Andrés Reschini, quien posteó en Twitter una muy gráfica tabla con la actualizaciones del mes por día.

“El BCRA hoy puso el freno. Devaluó el equivalente al 0,76% mensual o 9,1% según la tasa nominal anualizada cuando venía al 2,6% mensual o 31% (TNA) hasta la semana pasada. Es otra clara señal que el BCRA seguirá bajando la tasa de devaluación, aunque no creo que planche el dólar al 0,76% mensual durante abril”, observó por su parte el economista y consultor Fernando Marull.

“Indudablemente, el BCRA busca converger con lo proyectado por el Ministerio de Economía y puso en marcha una etapa donde el ancla estaría en el tipo de cambio, e intentará paliar el alza en la inflación y encuadrar las expectativas de los agentes económicos”, observaron desde ABC, Mercados de Cambios.

Por lo pronto, la estrategia oficial no afecta la racha compradora de reservas del BCRA, que en la jornada se alzó con otros US$90 millones (suma casi US$1500 millones en el mes, el mejor resultado en 18 meses) para seguir recomponiendo su escuálida tenencia de reservas.

Incluso la persistente oferta, en un mercado de demanda muy recortada por las restricciones, por segunda jornada consecutiva tiró levemente para abajo la señal de precio que emite al comienzo de la rueda el ente oficial y hoy había sido de $91,97 y cayó a $91,95 antes del cierre a $91,96 ya mencionado. Y la proyección del mercado es que esta tendencia se mantenga mientras dure la temporada alta de liquidaciones del agro y se mantengan firmes los precios internacionales de los granos.

“Hay que entender que hoy vendés soja disponible y, con dicho monto, comprás dólares bolsa, conseguís un precio de US$219, cuando un año atrás conseguías US$120. Y, en maíz, vendiendo hoy, te armás un precio en dólar bolsa de US$133, cuando un año atrás conseguías US$70. En trigo, hoy conseguís US$142, cuando un año atrás juntabas US$99. Eso explica lo que vemos y hace que se piense que hasta junio todo estará tranquilo. Desde julio en adelante, con menos oferta de divisas y elecciones acercándose, será otra caso”, alerta el analista y consultor Salvador Di Stefano

Más información

Relacionados