Tras un año cerrada: Vicentin reabrió una planta de molienda de girasol

Tras un año parada, la cerealera Vicentin, en concurso de acreedores por más de US$1300 millones, puso en marcha la planta de molienda de girasol en Ricardone, en el departamento San Lorenzo (Santa Fe), luego de la celebración de un acuerdo con la Unión Agrícola de Avellaneda (UAA), una cooperativa de productores.

Así lo destacó la empresa en un informe de gestión correspondiente a febrero pasado. La planta, ubicada cerca de la autopista Rosario-Santa Fe, cuenta con una infraestructura que le permite operar con semillas de soja, algodón y girasol. Tiene, además de la capacidad de molienda de unas 4000 toneladas por día para girasol, la posibilidad de almacenar 720.000 toneladas de materias primas y subproductos y de 51.000 toneladas de aceite.

Además de dar a conocer esta noticia, en su informe la compañía hizo referencia a la evolución de la marcha de los negocios en febrero último, donde el total de los ingresos relacionados con contratos a fasón, elevación y almacenaje alcanzó la suma de US$7.180.000. En cuanto a los egresos, el costo total fue de US$6.000.000, que incluyó gastos de molienda, puerto, gastos estructura, sueldos y cargas sociales.

Además, la firma dio a conocer un nuevo acuerdo con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) “por el período comprendido entre el 1 de marzo de 2021 y el 31 de diciembre de 2021″.

En relación al estado de situación del concurso preventivo que atraviesa, la firma dijo que a la fecha los créditos verificados y admisibles ascienden estimativamente en pesos a los $31.409.258.046,76 y en dólares US$1.086.169.924,56, mientras que los créditos eventuales o condicionales en pesos alcanzan los $1.546.479.775,20 y en dólares a US$5.478.905,74.

“Es importante destacar que los montos previamente indicados no son definitivos y pueden sufrir variaciones debido a los recálculos, así como los incidentes de revisión y verificación tardía que se están llevando adelante en el marco del proceso concursal”, señaló.

Por otra parte, en vista a la imposibilidad de molienda dada su situación ante el Registro Único de la Cadena Agroindustrial (RUCA) por parte de Díaz & Forti (esta firma fue suspendida de ese registro porque el Banco Central le reclama US$450 millones por liquidación de divisas), que operaba en Vicentin, la empresa comunicó que “en el mes de febrero cedió capacidad de molienda celebrándose acuerdos con diferentes compañías que permitió que la planta mantuviera su actividad alcanzando una molienda de 385.000 toneladas”. En este sentido, indicó que “la suscripción de estos acuerdos a corto plazo también permitirá operar con capacidad plena durante el mes de marzo y parte del mes de abril”.

Entre otros acreedores, Vicentin le debe unos US$300 millones al Banco Nación. El banco ya se cobró unos US$10 millones por una garantía. En su informe, la empresa da cuenta de un nuevo pago vía una operación en una planta de etanol.

Al respecto, precisó que “en lo que se refiere a etanol, la venta fue de 547 m3, con una facturación de $26.148.177,40 + IVA”. Agregó: “Estos fondos están retenidos por el Banco de la Nación Argentina por una garantía de créditos otorgados”.

LA NACION

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