Vino: los impuestos explican el 43% del precio que pagan los consumidores

A pesar de que no se puedan saborear, los impuestos representan aproximadamente el 43% del precio que el consumidor paga en góndola por cada litro de vino tinto tetra y en la botella gama media-baja de 750 centímetros cúbicos, según un estudio elaborado por el sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Por su parte, el viñatero -el productor primario de esta cadena- explica el 9,4% y el 5,8% del precio final, respectivamente.

En un comunicado, la CAME precisó que el estudio tomo en cuenta el precio final de $88,70 que pagaron los consumidores porteños por un envase tetra de un litro en febrero pasado.

De ese total, el productor participó en un 9,4% del precio de góndola ($8,40); la industria bodeguera, en un 21,6% ($19,20) -11,3% de elaboración y 10,3% de fraccionamiento-; el mayorista, en un 15,2% ($13,40); el minorista, en un 10,7% ($9,40), y el Estado, a través de los impuestos, en un 43,1% ($38,30).

Al desglosar los impuestos y tasas, la entidad pyme señaló que el 69,9% de la carga total son tributos de origen nacional y el 30,1%, impuestos provinciales o tasas municipales.

Con respecto a los impuestos específicos de la cadena de valor, el 41,9% corresponde al IVA, el 24,5% al Impuesto a las Ganancias, el 16% a Ingresos Brutos, el 3,5% a impuestos sobre la mano de obra y el 14,1% a otros impuestos provinciales o tasas municipales.

Del precio que abonó el consumidor en góndola ($88,70), además del importe correspondiente a impuestos ($38,30), el 37,2% ($33) se lo llevan los costos de producción, elaboración y distribución, y el 19,6% ($17,40) corresponde a ganancias netas.

En el caso del vino de tres cuartos en botella, del total de los tributos comprendidos, el 76,1% corresponde a impuestos nacionales y el 23,9% a provinciales o tasas municipales. Además, al analizar los impuestos específicos de la cadena de valor, el 41,3% corresponde al IVA; el 23,9%, al impuesto a las Ganancias; el 15,5%, a Ingresos Brutos, el 4,2%, a impuestos sobre la mano de obra, y el 15,1%, a otros gravámenes provinciales o tasas municipales.

A modo de ejemplo, el informe de CAME cita que, durante la segunda semana de febrero, el precio promedio de una botella de vino tinto gama media-baja de 750 cc en Capital Federal fue de $215,50.

Sobre esa base, del precio en góndola, el productor explicó el 5,8% ($12,40); la industria bodeguera, el 22% ($47,40) -14,7% elaboración y 7,3% fraccionamiento-; el mayorista, el 17,6% ($37,90); el minorista, el 11,3% ($24,50), y los impuestos, el 43,3% ($93,40).

Del precio que abonó el consumidor en góndola ($215,50), además del importe correspondiente a impuestos ($92,90), el 19,1% ($41,30) corresponde a ganancias netas y el 37,5% ($80,90) a costos de producción, elaboración y distribución.

Según la CAME, hay unos 18.000 productores en el país, con un total aproximado de 24.000 viñedos, y en enero de 2021 obtuvieron una ganancia neta de tan solo el 0,5% sobre el precio final de comercialización. Además, según la entidad, en este eslabón , el costo de los insumos (repuestos de maquinaria, fertilizantes, productos fitosanitarios y herbicidas) está 100% dolarizado.

En el caso de exportar -alrededor del 25% de la producción de vino se exporta-, los bodegueros cobran a valor de dólar oficial, pero los insumos del productor primario se compran al tipo de cambio MEP.

Por último, al analizar el segundo eslabón -la industria bodeguera- se visibiliza la alta incidencia de los insumos en la estructura de costos. En relación al vino en botella, la elaboración y el fraccionamiento del contenido explican solamente el 10% de los costos, mientras que los insumos (botella, etiqueta, corcho y capuchón), el 33,3%. En el caso del vino tinto en tetra, la elaboración y el fraccionamiento sólo representan el 12% de los costos, mientras que un 24% responde a insumos (caja Tetra Brik).

LA NACION

Más información

Relacionados