Desde la pandemia, la Iglesia asistió a 3,2 millones de personas y el número creció 173% en un año

Desde el comienzo de la pandemia, hace un año, la Iglesia asistió a 3.282.000 personas con los programas alimentarios y sociales de Cáritas. El número creció un 173%, en lo que va de la emergencia sanitaria y en medio de la profundización de la crisis que golpea a la población.

En febrero de 2020 la atención en comedores y la entrega de bolsones de alimentos llegaba a 1.200.000 personas. Hoy la ayuda se extiende a 3.282.000 hombres, mujeres y niños, de los cuales 2.400.000 pertenecen al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde confluye buena parte del núcleo más duro de la pobreza en el país.

“Junto a esta ayuda material, se está realizando también una enorme tarea de contención humana y acompañamiento espiritual, muy valorada y agradecida en un contexto donde el aislamiento y el distanciamiento social están teniendo un profundo impacto psicológico y económico en nuestra sociedad”, explicó en un comunicado el brazo social de la Iglesia, que conduce el obispo de Quilmes, Carlos Tissera.

La entrega de alimentos se intensificó en los últimos años
La entrega de alimentos se intensificó en los últimos añosRicardo Pristupluk – LA NACION

La Iglesia debió agrandar, así, la mesa para atender a los 2,6 millones de personas que cayeron bajo la línea de pobreza durante la pandemia, al cabo de un año en el que se destruyeron cuatro millones de empleos. Según los últimos datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, la pobreza asciende al 40,9% de la población y afecta a 18,5 millones de personas.

Cáritas canaliza la ayuda de alimentos y kits de higiene a través de una red de 32.000 voluntarios en todo el país, desde la Parroquia Sagrada Familia de Ushuaia, al sur de Río Gallegos, hasta la Parroquia Santa Catalina de Alejandría, en el extremo norte de la Prelatura de Humahuaca, en Jujuy. “Donde hay una parroquia, allí está Cáritas brindando un servicio”, resumió el director ejecutivo, Nicolás Meyer.

Según los datos aportados por Cáritas, a través de distintas iniciativas se recaudaron $133.085.934 y más de 10.400.000 kilos de mercadería en especies. “Esto se logró gracias al trabajo articulado con más de cuarenta empresas, el Ministerio de Desarrollo Social, cuatro organismos internacionales, la colaboración de 4687 nuevos donantes particulares y la activa participación en las campañas Seamos Uno y Una Sola Hinchada”, explicó la institución.

La ayuda incluyó la entrega de 99.575 kits de higiene, especialmente al comienzo de la pandemia, como parte de una campaña de concientización sobre el cuidado y la prevención del contagio en barrios críticos.

En diciembre pasado se estimaba que el 57% de los fondos de Cáritas Argentina provenían del Estado nacional, lo que hacia el final de 2020 representaba unos $439.265.352, no solo para planes alimentarios, sino también para programas de promoción social. Fueron aportados, principalmente por los ministerios de Desarrollo Social y Educación, Vivienda, el Plan Alimentario Nacional y Sedronar, entre otras áreas.

La red de voluntarios incorporó en el último año a unos 1700 jóvenes., que suplieron a los que se vieron obligados a cumplir distanciamiento social.

Además, se crearon 15 casas de aislamiento y cuidados preventivos en barrios vulnerables, para las personas de riesgo que no tenían posibilidades de cuidarse en sus hogares. El proyecto fue financiado por Cáritas Internacional, que destacó especialmente la originalidad de este plan de prevención, llevado adelante por las propias comunidades barriales.

“Se conformaron redes de cuidadores encargados de visitar a las familias para detectar dónde había personas de riesgo, y acercarles viandas con alimentos. Se ocuparán, además, de censar a las personas que necesitan vacunarse con prioridad”, explicaron las autoridades de Cáritas.

Por otra parte, ante la suspensión de las actividades presenciales en los colegios, en 19 provincias se organizaron opciones de apoyo escolar y actividades de integración virtuales, a través de Whatsapp y otras redes sociales, para sostener la vinculación de los chicos con el sistema educativo formal, y se mantuvieron las becas a estudiantes y familias y la entrega de materiales escolares.

A la ayuda alimentaria, Cáritas sumó el acompañamiento a las personas de barrios vulnerables que perdieron sus ingresos para que en el último año pudieran acceder a a las ayudas del Estado, como el cobro del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), así como la tarjeta Alimentar y otros beneficios.

Ejes estratégicos

Para contener y acompañar a las familias más expuestas a la crisis, Cáritas organizó el trabajo en tres ejes estratégicos.

En el año de la pandemia, la colecta anual de Cáritas se realizó por medios digitales y recaudó $126,1 millones, por lo que superó en un 8,5% el monto obtenido en 2019. La gente puede realizar donaciones durante todo el año, por las vías incluidas en su página web (www.caritas.org.ar).

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