Cien años del nacimiento de Piazzolla: ”Libertango”, ”Adiós Nonino” y ”Oblivion”, tres obras eternas

La mayor parte de la obra de Ástor Piazzolla suena a Piazzolla. Es decir: su estilo compositivo lleva un sello tan fuertemente marcado que fácilmente se puede reconocer la autoría en muchas de sus obras. Piazzolla, desde sus dichos y acciones, apostó a un nuevo tango, pero con su música apuntó hacia otro lado, a un lenguaje propio, lo cual no deja de ser una apuesta al tango nuevo. Este jueves se cumplen cien años de su nacimiento y es una oportunidad inmejorable para repasar su obra.

Algunos que siguieron el rastro que dejó en las partituras terminaron en un callejón sin salida. Otros hicieron un camino propio y, de algún modo, con esa misma búsqueda de Ástor que iba del tango a la música académica (de cámara o sinfónica).

Pablo Mainetti puede ser uno de esos casos: un bandoneonista y compositor surgido de una talentosa camada que entró en acción durante la primera mitad de la década del noventa, que fue a las raíces del género y que luego buscó un propia identidad dentro de este lenguaje sin querer parecerse a Piazzolla. De ese modo hizo un aporte a lo que en el comienzo del nuevo siglo se denominó Tango Contemporáneo. Compuso obras como Tres movimientos para Bandoenón, La música que nos llega, sobre textos de Evaristo Carriego, y óperas de cámara como Ultramarina, con libreto de Edgardo Cozarinsky y dirección escénica de Marcelo Lombardero, y La última comilona, basada en el film La grande bouffe de Marco Ferreri, sobre libreto de Jon Paul Laka y dramaturgia de Michal Znaniecki, comisionada para la Ópera de Varsovia. En paralelo forma parte del Quinteto Ástor Piazzolla, y es por eso que lo convocamos para interpretar y reflexionar en pocas palabras sobre tres grandes melodías del gran Ástor.

Pablo Mainetti sobre Piazzolla 1

Libertango

Pablo Mainetti sobre Piazzolla 2

Pablo Mainetti sobre Piazzolla 3

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