Diez razones para celebrar la edición virtual del festival de Berlín

La 71ª edición de la Berlinale fue dividida en dos etapas: la primera (virtual) finalizó ayer, mientras que la segunda (presencial) tendrá lugar en esa hermosa ciudad en junio próximo. De todas maneras, las 150 películas seleccionadas este año fueron exhibidas para los jurados (que viajaron para verlas en el cine) y para la prensa y la industria (en streaming) con un apretado esquema de proyecciones durante solo cinco días. Tras una intensa, maratónica cobertura, estos fueron algunos de los hallazgos que justificaron (y dignificaron) la tarea del director artístico Carlo Chatrian y su equipo de programación en plena pandemia del coronavirus.

1. El palmarés. El jurado integrado por seis cineastas que en todos los casos ya habían ganado el Oso de Oro en ediciones previas otorgó el premio principal a Bad Luck Banging or Loony Porn, provocadora y audaz película del rumano Radu Jude que narra las penurias de una maestra cuando un video íntimo de sus experiencias sexuales se hace viral. El Gran Premio fue para Wheel of Fortune and Fantasy, tres historias independientes protagonizadas por mujeres que rodó el japonés Ryusuke Hamaguchi. El cine alemán se quedó con dos distinciones: Premio del Jurado para Mr Bachmann and His Class, documental escolar de Maria Speth; y Mejor Actuación para Maren Eggert por I’m Your Man, film de Maria Schrader en el que interpreta a una antropóloga que debe convivir con un humanoide diseñado para ser su pareja ideal. La estatuilla a Mejor Dirección fue para el húngaro Dénes Nagy por el film bélico Natural Light, mientras que el coreano Hong Sang-soo fue reconocido por el guion de Introduction.

2. Sin Hollywood y sin Netflix. Como los estudios están metidos de lleno en la lucha por los Oscar y al mismo tiempo han postergado la mayoría de sus estrenos originalmente previstos para inicios de este año, la Berlinale no tuvo cine estadounidense en su competencia oficial ni tampoco aportes significativos de las principales plataformas de streaming. De todas maneras, la producción norteamericana se hizo presente en diversas secciones con films como French Kiss, con Michelle Pfeiffer; la producción animada para adultos Cryptozoo; el documental Tina; la impactante Ted K, con Sharlto Copley como el Unabomber; o la encantadora Languaje Lessons, con Mark Duplass y Natalie Morales (también directora).

3. Una programación ejemplar. No es fácil convencer a grandes directores para que aporten sus películas a una edición virtual. Los films no se aprecian en toda su dimensión en dispositivos hogareños como sí ocurre en pantallas gigantes y sofisticados sistemas de sonido. De todas formas, la cantidad, calidad y diversidad de la oferta de esta cosecha 2021 de la Berlinale ha sido sorprendemente buena con algunas cimas artísticas inolvidables.

4. La sorpresa. Aunque se fue con las manos vacías a la hora de los premios, una película como What Do We See When We Look at the Sky?, del georgiano Alexandre Koberidze, es de esas que justifican por sí sola un festival. Comedia romántica excéntrica y absurda de 150 minutos llenos de audacias, tiene como protagonista a un fanático de la selección argentina de fútbol (todos los niños son además adoradores de Messi) que, en un Mundial imaginario, sale campeona del mundo. El fútbol, el cine mudo, los perros callejeros, los bares, la música, el azar y el amor son algunas de las claves de una película deslumbrante.

5. Cine argentino. La producción nacional estuvo ampliamente representada en distintas secciones con Una escuela en Cerro Hueso, hermosa y sensible película de Betania Cappato sobre la experiencia educativa de una niña de seis años diagnosticada dentro del espectro autista que ganó el segundo premio en importancia dentro de la sección Generation; las experimentales Esquí, de Manque La Banca (premio Fipresci), y Qué será del verano, de Ignacio Ceroi; una coproducción con Suiza titulada Azor y la serie Entre hombres.

6. Autoras europeas. Si las alemanas Maria Speth y Maria Schrader formaron parte del palmarés, otras directoras del Viejo Continente también fascinaron en esta edición: tal fue el caso de, por ejemplo, la francesa Céline Sciamma (Retrato de una mujer en llamas) con la encantadora Petite maman, una historia sobre la infancia, la muerte, el duelo y viajes en el tiempo rodada -como muchas otras- en plena pandemia. Otra francesa, Alice Diop, ganó la competencia Encounters con Nous, un viaje documental con historias de vida en los sectores menos favorecidos de su país.

7. Maestros asiáticos. El ascendente realizador japonés Ryusuke Hamaguchi y el prolífico director coreano Hong Sang-soo fueron premiados en una edición pródiga en películas asiáticas. Entre lo mucho y bueno que se vio merece destacarse también A River Runs, Turns, Erases, Replaces, ensayo documental rodado en Wuhan (zona cero del Covid-19) por una talentosa cineasta originaria de esa ciudad como Shengze Zhu.

Gabriel Goity en la miniserie argentina Entre hombres, que se acaba de estrenar en el Festival de Berlín virtual
Gabriel Goity en la miniserie argentina Entre hombres, que se acaba de estrenar en el Festival de Berlín virtualHBO

8. Las series. Como buena parte de los festivales actuales, el evento alemán tiene su apartado destinado a producciones de TV y streaming denominado Berlinale Series. Como adelantó LA NACION, Entre hombres, policial negro del argentino Pablo Fendrik “>entre ese selecto grupo de nuevas producciones tuvo su estreno mundial Entre hombres, policial negro del argentino Pablo Fendrik ambientado en el submundo de la delincuencia (y sus conexiones con el poder) del sur del conurbano bonaerense.

9. La música. La Berlinale no solo exhibió por primera vez Tina, conmovedor retrato sobre Tina Turner, sino también varios otros registros sobre músicos. Entre ellos se destacó Per Lucio, documental del italiano Pietro Marcello que reconstruye la historia de uno de los más emblemáticos cantantes de aquel país: Lucio Dalla.

10. Lo que viene. Todavía es muy difícil saber cuántos títulos de la Berlinale se verán en Argentina, ya que la mayoría de las películas se dieron en carácter de estreno mundial y ahora comienzan las negociaciones (en un duro contexto de pandemia) para la adquisición de derechos. El documental Tina y las series It’s a Sin y Entre hombres se verán por HBO; Netflix compró Una película de policías, del mexicano Alonso Ruizpalacios (ganadora del premio a Mejor Edición); MUBI se hizo de la animada Cryptazoo y los distribuidores argentinos seguramente terminarán adquiriendo varias de las películas premiadas o presentadas fueras de competencia. Más allá de los negocios, esta Berlinale dejó mucho material para el disfrute. Si algo quedó claro es que el cine está más vivo que nunca.

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