Santiago Cafiero, sobre los sindicalistas que cruzaron manifestantes en el 27F: “Habían llegado antes ellos”

Durante la marcha del #27F, cuando miles de personas se reunieron para reclamar por el vacunatorio vip que se montó en el Ministerio de Salud, en la Quinta de Olivos se produjo un cruce entre miembros de la Unión Ferroviaria-que blindaron la residencia presidencial- y quienes protestaban. “Hasta donde yo vi, habían llegado antes ellos”, dijo el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, en referencia a esos 200 sindicalistas, que responden a Mario Pereyra. De los tensos cruces también participó una tropa de la seccional norte de la Unión Ferroviaria.

A pesar de ello, señaló en diálogo con Radio Continental: “No justifico la violencia para nada, digo que hay que ponerlo en contexto, no estuve en el lugar, no vi qué sucedió, solo vi imágenes. Yo no reivindico la violencia. No sé qué pasó”.

La presencia de los gremialistas y la actitud violenta que mostraron durante la movilización ocasionó el rechazo de parte de la oposición de Juntos por el Cambio, con representantes que le exigieron a los mandatarios del Gobierno que repudien la acción, tal como lo habían hecho con las bolsas que simulaban envolver cadáveres, durante la misma marcha, pero en la Casa Rosada.

Incidentes frente a la Quinta de Olivos durante la manifestación del 27F
Incidentes frente a la Quinta de Olivos durante la manifestación del 27FAlejandro Guyot – LA NACION

El jefe de los ministros dijo que el “discurso del odio” se promovió durante el año pasado de una forma “muy visible” y sostuvo: “Donde no hay repudio, ni se corta a tiempo ese discurso del odio, que lo único que hace es enojar más a los enojados, angustiar más a los angustiados, ese agite después radicaliza posiciones y eso es un problema, es un gran problema”.

En ese sentido, añadió: “Ese discurso del odio se riega a partir de la difusión de noticias falsas, es una herramienta que usa el discurso del odio para propagar más angustia, más indignación, cuando las cosas son más simples y sencillas y encuentran explicaciones lógicas”.

Hubo incidentes en la Quinta de Olivos, entre sindicalistas y manifestantes en la marcha del 27F

En cuanto a las vacunaciones por fuera del esquema estipulado oficialmente que se desarrollaron en el Ministerio de Salud y que derivaron en la renuncia de Ginés González García, quien estaba a cargo de la cartera -lo que fue el eje de la marcha del sábado-, Cafiero consideró que “hubo un error y un procedimiento puntual que ameritó un desplazamiento” y dijo “nos perdimos un gran ministro”.

Sin embargo, y ante las reiteradas críticas de la oposición y de la sociedad por la decena de inoculaciones irregulares constatadas incluso por fuera de la sede de la cartera sanitaria en un contexto de escasez de dosis, expresó: “Un puñado de vacunas mal administradas no puede empañar la campaña de vacunación más grande de la Argentina. No lo empaña”.

Ya inmiscuido en la alocución que brindó ayer en el Congreso el presidente de la Nación, Alberto Fernández, -en una posición menos conciliadora si se la compara con la que mostró al inicio de su gestión- entendió que “no hay ni discurso antigrieta, ni progrieta”.

Sobre ello, sostuvo que Fernández hizo un “reconocimiento al diálogo político” del año pasado, en el contexto de la pandemia, que consideró “acompañado” durante un tiempo por parte del arco no oficialista. “De a poco se empezó a abandonar eso porque hubo una parte de la oposición que radicalizó su mirada con respecto a las medidas sanitarias, negaban a la ciencia y buscaban en la gestión de la pandemia o la salud de los argentinos un rédito electoral, empezaron a agitar cada vez más medidas o acciones en contra de las medidas sanitarias”, dijo.

Más temprano, para Radio 10, el jefe de Gabinete había puntualizado sobre la querella criminalque instruyó el Presidente para determinar qué ocurrió con el préstamo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) negoció con la gestión de Cambiemos.

“Se ha hecho un estudio pormenorizado desde el Banco Central, que terminó registrando que a partir del acuerdo con el FMI, desde mayo del 2018 hasta final del mandato de 2019, hubo una fuga de capitales de 45.000 millones de dólares en la Argentina, calcado a los recursos que venían provenientes del crédito con el Fondo”, indicó y comentó que la “deuda inmensa que nos dejó [el expresidente Mauricio] Macri es un cepo al desarrollo económico de la Argentina”.

LA NACION

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