La reserva de carga divide a la Argentina y a Paraguay

Las reuniones diplomáticas para resolver el trato desigual que recibe la carga argentina por parte de Paraguay comenzaron en 2018 pero lejos de alcanzar un acuerdo, decantaron en la Resolución N° 21/2021 del Ministerio de Transporte, que se publicó el 25 de enero en el Boletín Oficial. La medida, que aún debe reglamentarse, faculta a la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante a reservar la carga de exportación a buques argentinos, como contramedida a las restricciones para el transporte fluvial que soportan embarcaciones argentinas en puertos de la República del Paraguay.

En teoría, solo los barcos paraguayos deberán solicitar permisos especiales que se concederán luego de consultarle a los servicios locales si hay disponibilidad. En la práctica como la Argentina no cuenta con la flota necesaria para dar respaldo al total de las cargas, internacionales y de cabotaje, la medida no cambiará la dinámica. Destacan en el sector empresario que funcionará como garantía a las navieras locales para invertir en buques, barcazas y remolcadores.

En los últimos años por diversas cuestiones y principalmente por la excesiva carga tributaria que deben afrontar las empresas en Argentina, una parte importante de la flota nacional migró al Paraguay que ofrece condiciones impositivas y laborales favorables, estímulos a la inversión extranjera y menores costos de combustible. Paraguay se convirtió en la tercera flota fluvial más importante del mundo y domina más del 80% de los fletes en la Hidrovía.

Paraguay se convirtió en la tercera flota fluvial más importante del mundo y domina más del 80% de los fletes en la Hidrovía

El embajador argentino en Paraguay, Domingo Peppo, explicó a La Nacion que la medida tiene que ver con “equiparar las condiciones de competitividad para poder desarrollar la marina mercante nacional” que representa sólo el 7% del transporte fluvial de la Cuenca del Plata. “El único país que tiene reserva de cargas en la Cuenca del Plata es Paraguay, a partir de una ley de hace muchos años que, a nuestro entender, va en contra de tratados regionales; lo que pide Argentina es un trato equitativo para poder ser competitivos y es algo que se viene trabajando desde hace un tiempo, no surgió con la actual gestión de Gobierno”, dijo Peppo.

Y agregó que la medida busca incentivar a los armadores locales a desarrollarse e invertir en el país. Además, confirmó que, en la misma línea, “existe la intención de generar beneficios para hacer crecer el transporte de mercancías por vía fluvial y que se realicen inversiones en la industria para hacer crecer la bandera local”.

“Hoy las pocas empresas que operan con bandera argentina, están trabajando por debajo de su capacidad, si recibiéramos un trato recíproco con Paraguay, podríamos recuperar bodega y reactivar la industria naval”, apuntó.

La aplicación de la “reserva de cargas” es un ejemplo de negociación bilateral que ha trascendido cuestiones partidarias entre la anterior gestión de Gobierno y la actual, pero aun así despertó reparo en todos los sectores.

Aunque validó que “es el momento de que Paraguay se siente en una mesa a negociar”, Gonzalo Mórtola, ex interventor del puerto de Buenos Aires durante el gobierno de Mauricio Macri, manifestó a medios paraguayos que la normativa de reserva de carga “en contra de la bandera paraguaya, no resuelve el problema de fondo” y opinó que se trata de “una norma para la tribuna”.

También Horacio Tetamanti, ex subsecretario de Puertos y Vías Navegables, cuestionó la resolución que lleva la firma del ministro Mario Meoni y, en un texto que publicaron medios especializados, señala que se podrían haber realizado “acciones más eficientes que resguarden el principio de igualdad y reciprocidad, pero sin duda, los argumentos considerados en la Resolución 21/2021 no cumplen con el propósito que esgrimen”.

Un funcionario de la Cancillería entendió como “lógico y previsible” que surjan dudas y debates cuando se avanza en el cambio de esquemas preestablecidos que, “por injustos que fuesen y ante su repetición, se han asumido como naturales” y defendió el cuerpo de la nota que se envió a país vecino. “Paraguay inexplicablemente sigue aplicando medidas proteccionistas: toda su carga de exportación está reservada a buques de su bandera, tanto dentro como fuera de lo que denominamos Hidrovía”, dijo, y explicó que, si un buque argentino transporta carga hacia un puerto paraguayo, debe volver a bajar vacío, lo que implica mayores costos, y por ende queda afuera del mercado.

Hoy, la marina mercante nacional, que llegó a ser la más importante de la Cuenca del Plata, tiene una participación en el transporte fluvial de aproximadamente 7%. Son diversas las causas que llevaron a muchas empresas a migrar a otras banderas en perjuicio de la economía nacional: presión impositiva, costos extra salariales, rigidez de los contratos laborales, ausencia de financiamiento, entre otros.

La situación contrasta con el tratamiento que la Argentina otorga, hasta tanto no se reglamente la nueva norma en cuestión, a los buques paraguayos, que pueden entregar y tomar carga para exportación en todos los puertos en igualdad de condiciones con la flota argentina, por eso el texto de la resolución apunta a una situación de “inequidad manifiesta”.

Reciprocidad

Según el Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra y sus protocolos adicionales, la reserva de carga es una medida proteccionista que debía ser eliminada de manera definitiva el 31 de diciembre de 1994. Por su parte, el acuerdo bilateral de 1967 firmado entre argentinos y paraguayos prevé expresamente igual trato para buques de ambas banderas en las aguas de ambos países, esto es, dentro y fuera de la Hidrovía. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, explican que es clara la inequidad dado que, “al menos en lo que se refiere a reserva de carga, viene perjudicando hace décadas a la Argentina porque Paraguay, en beneficio de sus armadores, no levanta la medida proteccionista”.

En noviembre de 2019 luego de una denuncia del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (Cafym), la prefectura paraguaya detuvo a una embarcación argentina y se le abrió un sumario amparado en la aplicación de ley de reserva de cargas Nº 271/71.

La situación fue denunciada por la Cancillería argentina en todos los foros del ámbito fluvial regional, por eso, en el marco del derecho internacional, la decisión se lee como una “contramedida”, que a su vez es temporal y se aplica como “espejo”, con el objetivo de persuadir a Paraguay a igualar las condiciones. •

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