El mensaje presidencial: desde el Gobierno niegan una “cristinización” pero en el kirchnerismo hay satisfacción

Sin demasiado lugar para la autocrítica, en el día después de la cita legislativa el Gobierno evaluó hoy como “consistente y auténtico” el discurso del presidente Alberto Fernández ante la Asamblea Legislativa, y rechazó de manera enfática las voces que hablan de una “cristinización” del Presidente, por su encendido tono crítico contra la Justicia, los medios de comunicación y la oposición, centrada en el expresidente Mauricio Macri.

“Volvió a poner el foco en los otros actores, la oposición, los medios, los diputados. Y está muy bien que lo haga”, contestaba hoy uno de los funcionarios que compartió la mañana con el Presidente en la quinta de Olivos. “Estuvo firme”, coincidía otro leal a Fernández, y definía como una “visión simple e interesada” la idea de la cristinización del Presidente. “No dijo nada que ya no hubiera dicho. También en varios pasajes convoco al dialogo y a la unidad. Hay que ver todo el discurso”, se defendía el alto funcionario.

“Son tres poderes…¿ y el costo lo va a pagar sólo el Presidente?”, se preguntaba un vocero que también compartió con Fernández chats y mensajes en la jornada de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. “El Presidente planteó lo mismo que viene planteando hace años sobre la Justicia, no dejó de ser moderado ni se ‘cristinizó'”, dijo la ministra de Justicia, Marcela Losardo, cercana al Presidente. A pesar de no ser mencionado por el Presidente, Losardo afirmó además que Daniel Rafecas es el “candidato” del Gobierno al cargo de procurador. “Estamos esperando que la reforma judicial se trate en Diputados, es un reclamo de la sociedad”, sostuvo Losardo a FM Futurock, y agregó, en línea con otros funcionarios que “nadie le escribe el discurso a Alberto, nadie le traza la ruta de lo que tiene que decir o hacer”, culminó.

Si desde el ala más cercana al Presidente defendían el tono y los destinatarios de los ataques elegidos, en el cristinismo la satisfacción era más que evidente.

“Estuvo muy bien, enérgico. Como al principio de su gobierno. Era necesario”, reflexionaban desde un despacho con clara devoción por la vicepresidenta. Desde allí festejaron la respuesta del Presidente al diputado macrista Fernando Iglesias en pleno discurso, y remarcaron que “Cristina estuvo siempre con una sonrisa” de aprobación mientras Fernández hablaba.

Desde ambos sectores, en tanto, justificaban la querella criminal contra el Gobierno de Cambiemos por el préstamo acordado con el FMI en 2018. “¿Cuál es el problema de que se los investigue?”, desafió un vocero, mientras Losardo iba más allá: “Creo que la causa por el endeudamiento puede terminar en una condena penal”, dijo la ministra de Justicia. “La pandemia benefició a Macri porque ocultó el desastre que dejó en su gestión de cuatro años. Endeudó a la Argentina y la plata no está”, afirmó el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, luego de un acto contra la violencia de género en Casa Rosada. El titular de la cartera política afirmó además que “el Presidente sigue convocando al diálogo positivo”, y calificó de “desubicados” a los diputados Iglesias y Waldo Wolff, por su actitud durante la asamblea legislativa.

Ante las críticas opositoras por la “falta de proyectos”, desde el Gobierno afirmaban que el anuncio del envío de seis iniciativas al Congreso (entre ellas la desdolarización de las tarifas, el uso del cannabis medicinal y las reformas en el Consejo de la Magistratura) son temas “estructurales”. “Ahora vamos con la vacunación y la recuperación económica”, se entusiasmaba otro referente del oficialismo, ya enfrascado en “frenar la inflación” y acelerar la provisión de vacunas desde los distintos laboratorios.

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