Premios Globo de Oro 2021: pantalla partida y un ácido discurso crítico en la apertura de la ceremonia

Tina Fey y Amy Poehler aceptaron el reto, pero sabían que no sería una tarea fácil. Las actrices fueron las elegidas para conducir la ceremonia de entrega de los Globo de Oro con un enorme limitación: los protocolos para frenar el avance de la pandemia de Coronavirus no solo obligó a los nominados a quedarse en sus casas, sino que ambas debieron asumir su rol desde ciudades diferentes.

Fey condujo en vivo desde The Rainbow Room -en la parte superior del Rockefeller Center, en Nueva York-, mientras que Poehler ejerció su rol de anfitriona desde el Beverly Hilton Hotel en Beverly Hills, el sitio de Los Ángeles en los que cada año se lleva adelante la entrega.

Apertura Golden Globes Awards 2021

Así, a la hora convenida, y con la pantalla partida, las actrices dieron comienzo a la ceremonia, con un discurso en el que no solo se rieron de la extraña situación, sino que denunciaron, con ironía, la falta de personas negras en la nómina de jurados que integran la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood, la entidad que entrega el galardón.

“Esta es la edición 78 de los Juegos de hambre, los Globo de Oro”, comenzó su discurso Poehler, en referencia a los salones casi vacíos. Y luego explicó: “Estamos desde dos ciudades diferentes, pero no se van a dar cuenta”. En ese momento, una mano apareció en escena y, simulando ser la de su compañera, comenzó a acariciarle el cabello.

En su discurso de apertura, las anfitrionas, además, volvieron protagonista de la velada a una de las aplicaciones más utilizadas durante la pandemia: el Zoom. “Gracias a él, nuestros hijos pudieron seguir asistiendo a las escuelas”, expresaron, dando cuenta de una situación que se volvió un fenómeno global en buena parte del planeta. Además, indicaron que “como todo lo hemos visto en el teléfono, esta vez es difícil distinguir entre qué fue cine y qué televisión”. Para dar una pista, entonces, explicaron: “Si había dientes falsos que se ven verdaderos, era cine. Si se veían dientes verdaderos que parecían falsos, era televisión”.

Tanto en una de las locaciones como en la otra, se podía ver a personas elegantemente vestidas, sentadas alrededor de mesas circulares (convenientemente alejadas una de otra). Sobre estas presencias, las anfitrionas explicaron: “Nuestra audiencia en ambas costas está conformada por trabajadores que luchan en primera línea contra la pandemia”. Y, claro, pidieron un aplauso para ellos.

Luego, llegaron las críticas a la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood. “La conforman 90 periodistas, pero ninguno es negro. Quizá no les llegó el reclamo porque la sede está a la vuelta de un McDonald’s en Francia, pero seguiremos intentando”, ironizaron. Y Fey remató: “Sabemos que las premiaciones son estúpidas y fueron inventadas para vender más alfombras”.

LA NACION

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