Verónica Lozano: ”Lo que pasó con Nicolás Wiñazki tuvo consecuencias”

Cortá por Lozano llegó en febrero a los 1000 programas en pleno éxito, un hito casi imposible en tiempos de modernidad televisiva. Con la excusa de hablar sobre el tema, su conductora, Verónica Lozano, brindó una entrevista en la que, fiel a su estilo, no evitó referirse a los temas que, en los últimos meses, la tuvieron como protagonista: su crítica a Nicolás Wiñaski luego del reclamo del periodista por la imposibilidad de conocer a su sobrina nacida en pandemia y los rumores de separación, incluidos.

En diálogo con Catalina Dlugi, en su programa radial Agarrate Catalina, la psicóloga, exmodelo y conductora comenzó recordando a todas las personas que pasaron por el equipo de su programa desde que comenzó a emitirse. “Los equipos se van renovando año a año. En eso, la televisión es muy cruel. Incluso, los contratos de los conductores son por un año, pero si al mes el programa no funciona, te avisan y fuiste. Es desgastante, pero es lo que uno elige y aceptás las reglas de juego”, explicó.

Una de las últimas incorporaciones de Cortá por Lozano fue Diego Ramos. “Lo amo. Trabajamos juntos en otra vida”, bromeó, en referencia a Lo tuyo es mío, la telecomedia que los dos protagonizaron junto a Cecilia Dopazo en 1998. “A partir de ahí nos hicimos muy amigos y lo empecé a amar. Y cuando vi que estaba funcionando en la conducción en Kuarzo y en Net, le dije que se uniera al programa. Y la verdad es que estoy chocha con él, pero no sé si se va a quedar o se va a terminar yendo al nuevo programa de Jorge Rial. Yo le dejé a Diego la decisión en sus manos. Que decida lo que quiera. Le dije que yo soy feliz si se queda, pero que no me gusta condicionar al otro”, reveló, sobre el futuro de su coequiper.

Sin preámbulos, Catalina quiso saber cómo siguió, en la esfera privada, el altercado que mantuvo con Nicolás Wiñazki cuando, luego de que el conductor de TN se quejara, al borde del llanto, por no haber podido conocer a su sobrina recién nacida en el primer tramo de la cuarentena y ella lo imitara en su programa.

Lo que pasó con Nico tuvo consecuencias: la gente que se sintió identificada con lo que él estaba diciendo me odió. Me dijeron que era insensible, que no tengo familiares… Pero a todo hay que ponerle un contexto: era el principio de la pandemia, estábamos todos muy sensibles”, reveló.

“En ese momento, tocabas el picaporte y no sabías si te ibas a morir”, graficó. Y continuó: “Y ahora, estos desgraciados nos dicen que en superficies no se contagia. ¡Con todo lo que sufrimos!”.

Honestamente, no tengo nada contra él”, volvió al tema, pero esta vez, con un tono más serio. “No me crucé ni hablé con él. Lo que hice fue muy gracioso para algunos y para otros fui una estúpida absoluta. Fue algo que dijo él, pero si lo hubiera dicho otra persona, hubiese reaccionado igual. Fue algo muy chiquito, pero como de batifondo está la grieta… Simplemente eso, no fue nada contra él. Me pareció, sí, un sonso diciendo eso, pero no fue mi intención burlarme. Representaba lo que muchos ciudadanos pensaban, que ‘hay que aguantársela’. Que manden una foto por WhatsApp y listo”, analizó.

Luego, Lozano indicó cuáles son, a su criterio, los beneficios deribados de las nuevas normas de convicencia: “Uno de los beneficios de la pandemia es que doy menos besos. Era muy Matías Alé yo. ¡Y lo de no compartir el mate, también es genial!”.

Dluhgi le recordó que otro de los ítems que Lozano ponderó de la nueva normalidad es el hecho de que ahora ella y su pareja, Jorge “Corcho” Rodríguez, duermen en cuartos separados. Esos dichos despertaron los rumores de separación. “¡Me había olvidado que me divorcié en pandemia, también!”, soltó, irónica, Lozano. “Sí, tenemos cuartos separados, pero volvemos cada tanto. Como Antonia ya tiene 11 años, se queda chateando hasta no sé qué hora, yo me iba a su cuarto con mi computadora y veía mis series, mis cosas. ¡Jorge no quería ver nada!”, reveló.

“En vacaciones volvimos a dormir juntos, y nos dimos cuenta de que podíamos volver a hacerlocada tanto otra vez. Eso de los cuartos separados no está nada mal en tanto tiempo de convivencia, expresó”.

En cuanto a si tienen planes de casamiento, Lozano remató: “Si el Corcho viniera, hincara su rodilla en el piso y me pidiera casamiento, le diría obviamente que sí. ¡Levantate, que te vas a descaderar! Pero no creo que eso vaya a ocurrir. Si se da, se da, pero no quiero que se dé. Estamos bien así”.

LA NACION

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