Fuerte caída de la oferta de hacienda vacuna


Números ajustados para los feedlots Fuente: Archivo

En los primeros dos meses del año hubo una importante reducción de la faena bovina que sostiene los precios de la hacienda en pie. Y se prevén pocos cambios. “La oferta no se recuperará hasta que los feedlots vuelvan a poblarse y hasta que los engordes pastoriles se repongan luego de los duros efectos de la sequía sobre las pasturas y los campos naturales”, adelanta Ignacio Iriarte, director de Informe Ganadero.

En otro momento, la baja en el ritmo de ganancia de peso se hubiera corregido con suplementación con maíz, pero hoy su precio -18.000 pesos por tonelada, 60% por encima del promedio de los últimos 11 años- genera una desfavorable relación con el valor del kilo de novillo y obliga a dosificar su uso. Mientras tanto, el consumo se mantiene firme en la franja de ingresos medios y altos por la continuidad de muchas comidas en el hogar.

Si se considera a toda la población, en enero el consumo de carne vacuna cayó 13% respecto de enero de 2020, pero el gasto subió 13% en términos reales. Según datos de Iriarte, esto fue producto del aumento de 80% de los precios de la carne al mostrador, 42 puntos por encima de la inflación. La exportación, que había reducido su ritmo de actividad en el primer bimestre por la escasez de novillos pesados y vacas, y por la caída estacional de las compras chinas, advierte que la oferta de estas categorías no alcanzará para el nuevo nivel de capacidad instalada de la industria.

Así, se abre una oportunidad para los ganaderos, porque el mercado internacional muestra una tendencia promisoria a partir de la vacunación de la población europea contra Covid-19 y de las perspectivas de reanudación de las compras chinas en niveles semejantes a los previos a la pandemia.

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