María O´Donnell, sobre la convivencia en MasterChef Celebrity: ”Es como un campamento”

La entrevista comenzó con una anécdota de la conductora: “Me acuerdo que cuando trabajábamos juntas, me invitaste a cenar a tu casa y cocinaste muy bien”. Sin embargo, la respuesta fue contundente: “No tanto”. Así, en diálogo con Catalina Dlugi, María O’Donnell, flamante concursante de la segunda temporada de Masterchef Celebrity, se animó a evaluar su propio desempeño y a adelantar algunos detalles del programa que comenzará a emitirse por Telefe este lunes.

En el ciclo radial Agarrate Catalina, la periodista se refirió primero a las declaraciones de Jorge Lanata, quien se burló de su colega y aseguró que O’Donnell quiere “hacerse famosa”. Fiel a su estilo, la aludida evitó caer en un ida y vuelta mediático y explicó: “Sinceramente no escuché el contexto en el que se dijeron las cosas y no me quiero enganchar en esa modalidad. Es un tipo de juego que no quiero jugar”. Y, para reforzar ese concepto, aseguró que no tiene ninguna disidencia con el conductor de PPT.

En otro tramo de la charla, O’Donnell se atrevió a hacer una devolución del desempeño de cada uno de los miembros del jurado. “Son severos”, aseguró, y agregó: “Tal vez Donato [De Santis] te dice las cosas de una manera menos seca o con más gracia. Es muy carismático también. A mí me gusta [Germán] Martitegui porque es muy preciso en lo que dice. A veces eso queda frío, pero es preciso. Y Damián [Betular] es como una mezcla de los dos y capaz busca alguna metáfora”.

La periodista contó, además, que era una fiel televidente de la primera temporada del programa, de la que resultó vencedora Claudia Villafañe. “Yo veía el programa, me había enganchado con mi hija a verlo y al final me llamaron”, explicó. Y sobre la experiencia de estar finalmente en el set, indicó: “Estás ahí, tenés poco tiempo y estás corriendo. ¡Además te están filmando! Estás cocinando con un reloj que corre. Yo no estoy como pez en el agua, trato de aprender, es como un curso acelerado de cocina”.

La periodista contó, además, que su participación en el reality logró cambiar algunos de sus hábitos cotidianos: “Me levanto a la mañana y en lugar de ver noticias, me despierto con alguna duda de ver cómo se cocina algo”.

En relación a la convivencia con los demás participantes, aseguró: “Es como un campamento, pasás muchas horas de rodaje con gente que hasta ayer no conocías. Hay mucha emoción en juego y eso hace que los vínculos se aceleren”.

LA NACION

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